Categoría : Fotografía digital avanzada

¡Aún estás a tiempo para nuestro curso de Lightroom 6!

Curso Lightroom 6 – 18 y 19 de diciembre de 2015

Las navidades… ese maravilloso periodo en el que los obturadores de nuestras cámaras actúan sin parar, sacando todas esas instantáneas que luego dormirán el sueño de los justos. Sin embargo, ¿cómo recuperar de manera rápida aquella fotografía de unas navidades en las que vinieron los primos? Ahí es donde viene Lightroom al rescate y nuestro curso de gestión de archivo fotográfico.

La gestión de fotografías ha evolucionado mucho. Aprende lo fácil que es hacerlo todo con Lightroom en nuestro curso de diciembre.
La gestión de fotografías ha evolucionado mucho. Aprende lo fácil que es hacerlo todo con Lightroom en nuestro curso de diciembre.

Muchas veces me preguntan en nuestros cursos de Photoshop para qué sirve Lightroom. La respuesta es sencilla: para importar, gestionar, encontrar, revelar y poner orden en un catálogo fotográfico de miles de imágenes.

Por eso nuestro curso de Lightroom está planteado con dos mitades claramente diferenciadas. En el primero de los dos días, mostramos como gestionar el catálogo de Lightroom. Cómo hacer copias de seguridad, moverlo, gestionar las palabras claves, cómo optimizarlo y configurarlo. Todo aquello que no tiene nada que ver con la imagen en sí, pero sin embargo es imprescindible para poder trabajar con las imágenes. En la segunda sesión aprendemos cómo sacar al máximo partido al módulo de revelado de Lightroom para editar nuestras fotografías de manera productiva.

Quedan 10 días y aún tenemos plazas disponible. Un curso con plazas más limitadas que en nuestros curso de Photoshop para poder ser productivos y sacar el máximo partido al programa de referencia de gestión de archivo fotográfico. ¿Te lo vas a perder?

Fotos de exposición prolongada sin filtros

Hace años, cuando Internet estaba en pañales, era mucho más difícil aprender e imaginar nuevas técnicas. Hoy en día lo difícil es poder procesar toda la información. Hace poco me encontré con la web de Joshua Cripps, un fotógrafo que aparte de ser un cachondo mental (en su biografía cuenta que heredó su primera cámara de un antepasado, un clérigo franciscano del s.XIII) es un excelente fotógrafo de naturaleza.

Hoy traigo a los pixelandos un video acerca de cómo lograr una fotografía de exposición prolongada sin filtros. A menudo cuando en nuestros cursos explico cómo controlar el tiempo de exposición, advierto que a veces hay demasiada luz para conseguir la típica foto de una cascada con el agua formando un velo blanco. La solución clásica es utilizar un filtro de densidad neutra (un filtro gris que quita luz pero no modifica el color) para poder aumentar el tiempo de exposición.

Sin embargo, Joshua propone hacer un uso creativo de una función presente en algunas cámaras (en su caso una Nikon D810) para sacar una imagen “media” de una serie de fotografías.

Para los que que no se manejen en inglés, aquí está el tutorial en versión reducida:

  1. Usar trípode y disparador remoto
  2. Configurar la cámara (no todas tienen la opción)
    1. Canon -> Exposición múltiple -> Media
    2. Nikon -> Exposición múltiple -> Ganancia automática
  3. Tomar una serie de fotografías. La cámara las combinará en una única imagen, que saca la media de todas las tomadas.

Joshua explica que la media de 10 fotografías de 2 segundos es exactamente lo mismo que una fotografía de 20 segundos.

De manera interesante, esto mismo se puede hacer directamente en Photoshop si no se tiene una cámara que realice las exposiciones múltiples. También se utiliza esta técnica para reducir el ruido en fotografías con ISO alto, pero en este caso queremos conseguir lo mismo que Joshua pero en Photoshop. Este sería el procedimiento:

  1. Realizar múltiples fotografías con el tiempo de exposición que deseemos (teniendo en cuenta que la exposición equivalente será nº fotografías x tiempo de exposición de cada una)
  2. Importar las fotografías como capas independientes en Photoshop
  3. Alinear las fotografías (no debería hacer falta con trípode. Editar -> Alinear capas automáticamente)
  4. Cambiar la opacidad según la capa y la fórmula: Opacidad = 1 / (nº capas por debajo +1). Por ejemplo, para 4 capas
    1. Capa 4: 25%
    2. Capa 3: 33%
    3. Capa 2: 50%
    4. Capa 1: 100%
  5. Algunas personas sugieren que puede ser necesario “jugar” un poco con los anteriores porcentajes

No he probado ninguna de las dos opciones, pero ambas parecen ampliamente contrastadas. Se trata sin duda de un excelente recurso para poder realizar fotografías de exposición prolongada en situaciones de mucha luz.

En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400. f5,6 - 1/500 segundo. ISO 250

Modo de Prioridad Combinada – Cómo hacer fotos en modo manual con ISO automática

Ya comenté en mi entrada sobre mi experiencia fotográfica en Sudáfrica que había redescubierto el modo Manual para tomar el control absoluto de las fotos que realicé. He de reconocer que en aquel momento me sentí un poco avergonzado. Por una parte, llevo diciendo a los alumnos de mis cursos que el modo manual, pese a ser el utilizado por muchos profesionales y el enseñado en la formación más académica de la fotografía, no es un modo para el aficionado. Y yo lo soy. Por otra, reconocer públicamente que no había explorado esa posibilidad cuando me dedico a aconsejar a la gente cómo utilizar su cámara me parecía poco serio.

Sin embargo, un reciente post invitado en Nikon Rumors  me devolvió la autoestima. En la entrada, publicada tan sólo unos días después de mi regreso, el fotógrafo Steve Perry explicaba precisamente la técnica que yo había descubierto y que él mismo descubre como su favorita. El hecho de que lo presentara como una técnica “especial” me hizo pensar que tal vez su aplicación no era tan obvia.

De hecho, no se trata en el sentido estricto del término de un modo Manual, sino lo que he bautizado como modo de prioridad combinada. No es que pretenda pasar a la posteridad bautizando un modo, pero realmente no se trata del modo Manual que se enseña en los manuales básicos de fotografía.

Como bien saben nuestros pixelandos (y si no deberían acudir a nuestros cursos) el modo Manual es aquel en el que libremente podemos elegir tanto la velocidad de obturación (lo rápido que se hace la foto) así como la apertura del diafragma (cuánto abre el objetivo para dejar entrar la luz). Tradicionalmente, esto significaba libertad total y la única interacción de la cámara era indicarnos si la combinación apertura/velocidad resultaría en una toma bien expuesta.

El visor de la Olympus OM-1. El pequeño indicador mostraba si la combinación apertura/velocidad resultaba en una exposición correcta de la foto
El visor de la Olympus OM-1. El pequeño indicador mostraba si la combinación apertura/velocidad resultaba en una exposición correcta de la foto

Así aprendí yo con mi Olympus OM-1, en la que tan sólo era posible hacer fotos en Manual. Cambiando apertura y/o velocidad, había que conseguir que la aguja analógica quedara entre el + y el -, indicando el fotómetro una exposición correcta.

Sin embargo, en las nuevas cámaras el modo Manual (tal y como he discutido en varias ocasiones con alumnos del curso) no es tan “manual” como uno esperaría. En concreto, si el ISO Automático está habilitado, la cámara intenta de manera “inteligente” que las fotos queden bien expuestas. Así, ante una foto que con una apertura y obturación determinadas quedaría subexpuesta, la cámara sube el valor de la ISO hasta que la foto queda perfecta.

Este modo está disponible en las Nikon, y en algunas de las Canon más caras. En otras marcas será necesario comprobar si tienen la función ISO Automática y si se combina con la manual.

La ventaja del modo de prioridad combinada (sobre todo en cámaras con dos ruletas selectoras) es la posibilidad de cambiar apertura y/o velocidad sin quitar el ojo del visor. La cámara se encargará de la correcta exposición de la foto y nosotros podemos pensar tan sólo en la velocidad necesaria y la profundidad de campo que nuestra foto necesita. Una simple mirada a la ISO resultante nos dirá con qué calidad estamos realizando la foto. Es decir, nos permite decidir como en Manual velocidad y apertura, pero nos garantiza una correcta exposición vía ISO.

Utilicé este modo en la mayor parte de mis fotografías de safari en Sudáfrica y debo decir que aunque nunca lo había usado y me lo encontré casi de casualidad, me resultó muy intuituvo y casi sin curva de aprendizaje.

Durante mis salidas de safari aprendí a exprimir el 80-400 que llevaba conmigo. Su sistema de estabilización VRII me permitió apurar (y mucho) la velocidad de obturación. Así, me salté muchas veces y de largo la regla de poner una velocidad 1/distancia focal.

En esta imagen sin embargo, necesitaba congelar las gotas de agua con las que el elefante se estaba refrescando. Quería una apertura de máxima calidad (la duda en este objetivo entre f5,6 y f8) pero una velocidad elevada (en este caso dos milésimas de segundo). El sol del mediodía hizo que mi D800 tan sólo tuviera que elevar la ISO a 250. Un valor que proporciona una calidad casi perfecta (la ISO mínima en la D800 es 100).

En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400. f5,6 - 1/500 segundo. ISO 250
En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400 (a 400mm). f5,6 – 1/500 segundo. ISO 250

En la siguiente foto, mis compañeros de vehículo pudieron comprobar por qué un modo automático no sirve. La escena ocurrió en noche cerrada y el fotómetro de la cámara se empeñaba en sobreexponer las dos zonas de interés de la foto. Todos los que llevaban la cámara en automático veían veladas las dos zonas más luminosas de la foto.

Dado que el modo de prioridad combinada no nos permite subexponer una foto cambiando valores de prioridad y apertura (la ISO se encarga de hacerlo), tuve que compensar la exposición a -3 pasos, de manera que las luces que alumbraban al leopardo en lo alto del arbol, y la hiena que le acechaba (esperando los despojos de la presa del leopardo) bastaran para exponer.

En este caso fue necesaria la máxima apertura de f4,5 (a 80mm). Dado que previamente había establecido un valor máximo de ISO de 6400, la velocidad quedó en 1/80, lo que correspondía a la focal elegida y era más que suficiente para una imagen nítida. El procesado con reducción de ruido arroja una imagen muy usable.

Al acecho. Nikon D800. Nikkor 80-400. f4,5 - 1/80 segundo. ISO 6400
Al acecho. Nikon D800. Nikkor 80-400 (80 mm). f4,5 – 1/80 segundo. ISO 6400. -3EV

Es reconfortante llegar a las mismas conclusiones que fotógrafos más experimentados. Lo cierto es que el modo de prioridad combinada (Manual + ISO Auto) es una excelente opción para fotografía de animales o de deportes en las que necesitamos control total y rápido de profundidad de campo y de velocidad de obturación. Elegir la ISO máxima que podemos asumir será un factor clave.

Para que se comprenda mejor la técnica, os dejo con el video de Steve Perry (puede ponerse con subtítulos en español).

Safari fotográfico en Sudáfrica

Tal y como prometía en mi anterior entrada, aquí está una pequeña muestra de las fotos obtenidas en 4 intensos días en Sabi Sands, una de las más conocidas reservas privadas junto al parque Kruger.

La investigación previa dio sus frutos, y llevar dos cuerpos y un zoom de gran calidad y alcance, pero un peso asequible (el Nikon 80-400 VRII) fue una elección perfecta para complementar la D800.

La mayoría de las fotos fueron realizadas en modo manual para poder controlar apertura, velocidad de obturación e ISO sin quitar el ojo del visor. La reducción de vibración funcionó de manera sobresaliente en conjunción con el apoyo físico de las barras del vehículo, como se puede observar en algunas de las velocidades de disparo (llegué a hacer fotografías de gran nitidez 1/80s con distancias focales de 400mm). Todas las fotos se muestran con la información EXIF del disparo.

El revelado se ha realizado en Lightroom 5 con especial cuidado a la relación enfoque/ruido en algunas de las imágenes realizadas con ISO más alta.

Espero que las disfrutéis, al menos una pequeña fracción de lo que yo disfruté haciéndolas.

Consejos para un safari fotográfico en Sudáfrica

Aún estoy en el aeropuerto y la verdad es que no he podido esperar a volver para escribir la primera de mis entradas correspondientes a unos maravillosos días que he pasado en Sudáfrica. Y como no, he dedicado unos cuantos de ellos a ir de safari fotográfico. He aprendido mucho y he conseguido unas fotos increibles. Estos son mis consejos para conseguir grandes fotos:

Lleva la cámara adecuada

En la 30 horas que he pasado encima de un vehículo, a escasos metros de leones, rinocerontes, leopardos, etc., he visto a muchos turistas con cámaras muy distintas. Desde un señor con un 500mm decorado de camuflaje y que era casi tan grande como el Range Rover, pasando por alguna GoPro, hasta varios turistas con solo un teléfono o una tableta. En muchas ocasiones no era el turista con mejor cámara el que hacía la mejor foto, sobre todo porque muchos iban con una reflex que no pasaban de automático (ver Gente que no merece su cámara). La apoteosis fue descubrir a una turista que llevaba el objetivo en enfoque manual y sacaba fotos desenfocadas.

Yo llevé mi D800 y una D5200 comprada a precio de saldo para la ocasión como segundo cuerpo

Llevar el equipo adecuado y conocerlo a la perfección es fundamental
Llevar el equipo adecuado y conocerlo a la perfección es fundamental para obtener imágenes impactantes

Estos son algunos consejos sobre la cámara:

  • Llevar la mejor cámara que se tenga disponible, que uno sepa manejar. Las salidas incluyen muchas horas de poca luz, por lo que una cámara con poco ruido a ISOs altas es muy recomendable.
  • Aprender a usar la cámara antes de salir de Safari. No, en serio. Nunca utilizar en modo automático (el flash se dispara sin querer y a veces puede resultar muy peligroso con carnívoros y hervíboros de varias toneladas a escasos metros). Desactivar por la misma razón los pitidos de la cámara.
  • Para los que ya saben, aconsejo disparar en prioridad a la apertura o manual. Personalmente descubrí en este viaje la utilidad del modo manual, al que dedicaré una entrada.

Alquila un objetivo

  • El mejor consejo que me dieron antes de salir fue el de alquilar un objetivo para mi safari. Después de una notable investigación, me decidí por la empresa A Lens For Hire. Gary, un tipo fantástico, tuvo a bien alquilarme un 80-400 de Nikon por unos 30 Eur al día. Me entregaron el objetivo en el aeropuerto y lo entregué a mi vuelta en el mismo aeropuerto. Un servicio inmejorable. Como la lente.
  • Grande, pero no demasiado. Me pensé mucho qué objetivo alquilar (la diferencia de coste no era grande). Muchas opciones, desde una focal fija (300mm o más), pasando por un zoom de apertura constante (un 200-400 f2.8). Al final me decidí tras una notable investigación por un zoom muy nítido, pero no tan luminoso. Vi muchas cámaras esos días, y puedo decir que entre los fotógrafos serios era el más habitual (éste o el equivalente 100-400mm de Canon). Los vehículos suelen ir llenos, con 9 personas más uno o dos guías. Es casi imposible usar monopié o una bolsa de arena. En muchas ocasiones hay que hacer la foto a pulso. Muchas de mis fotos fueron sacadas sin soporte adicional y funcionó a la perfección. Si volviera, sin duda llevaría el mismo objetivo (y sí, los de National Geographic llevan objetivos más gordos, pero también van con coches especiales para ellos solos. Si uno va a un safari fotográfico profesional, contará con sillas giratorias, cuatro fotógrafos por vehículos y soporte integrado para la cámara).
  • Un recorte en full frame multiplica la distancia focal. En mi caso, mi D800 me permitió hacer recortes sobre la cámara y conseguir focales equivalentes a 600mm (factor de multiplicación de 1.5) y conseguir imágenes de 15,4 Mp.
El 80-400 de Nikon fue el objetivo elegido para compatibilizar peso, distancia focal, luminosidad y calidad
El 80-400 de Nikon fue el objetivo elegido para compatibilizar peso, distancia focal, luminosidad y calidad

Lleva varios cuerpos

No recomiendo cambiar objetivos por dos razones: En el safari se levanta polvo, mucho polvo (depende de la época claro). Ir cambiando de objetivos puede acabar con un sensor con muchas motas. Por otra parte, los animales no esperan. Hay que ir siempre preparado y no hay tiempo para ir cambiando de objetivos. Cuando se está parado hay que estar haciendo fotos y el resto del tiempo se van dando saltos dentro del Land Cruiser.

Para la gente más seria, recomiendo un segundo cuerpo con focales complementarias (incluyendo un gran angular). Para el resto, una compacta o incluso un teléfono pueden servir. En ocasiones, llegué incluso a usar el teléfono para realizar videos muy cercanos en los que el 80-400 no lograba enfocar (sí, tan cercanos como eso) o en los que no podía maniobrar con el trasto alrededor del resto de inquilinos del vehículo.

El que madruga… coge buen sitio

La ubicación en el vehículo es importante. Personalmente descubrí que en algunos de los vehículos, la primera fila era realmente buena. La barra horizontal de apoyo era suficientemente alta como para apoyar el objetivo y me permitía hacer fotos con velocidades de obturación muy bajas (teniendo en cuenta la distancia focal).

Típico vehículo de un "game drive" en una reserva privada del Kruger
Típico vehículo de un “game drive” en una reserva privada del Kruger

 

En otros vehículos la primera fila era un poco más incómoda, pero seguía siendo la mejor ubicación por proximidad y ausencia de cabezas delante (las filas traseras están un poco elevadas, pero como bien puede atestiguar una turista alemana que se dio un cabezazo con mi Nikkor, un objetivo largo tiene poco sentido detrás). Es importante saber que en el tipo de vehículos que hay en los safaris en Sudáfrica uno no se puede poner de pie (pone nerviosos a los animales y compromete la seguridad) así que tenemos que pensar en hacer fotos sentados.

Los laterales son siempre mejores: si la acción sucede en nuestro lateral, estaremos en primera fila; si es en el lado contrario, no perdemos mucho con respecto a la posición central.

Gestionar los recursos
Aunque por mis cursos, conozco a alumnos que prefieren filtrar las imágenes en el ordenador, yo prefiero llegar a casa sólo con las mejores imágenes.

Por ello, recomiendo siempre borrar cuanto sea posible en la cámara. Por otra parte, en un “game drive” (nombre de la salidas de safari) todo el mundo tiene el gatillo fácil y parece que si no disparas, estás perdiendo el tiempo. Curiosamente, cuanto mayor era la cámara y el objetivo, más pensaban los fotógrafos las fotos.

Hay mucho tiempo entre salidas (se hace una de madrugada, y otra antes del atardecer). Recomiendo utilizarlo aunque sea en parte para quedarnos con las mejores imágenes y dejar hueco en la tarjeta.

De esta manera, conseguí acabar el viaje con tan “sólo” dos tarjetas de 32Gb, con unas 1000 imágenes en RAW+JPG y unos 100 vídeos. Teniendo en cuenta que luego han de quedar almacenadas con sus correspondientes copias de seguridad, no son pocos datos. Y eso que mi tasa de rechazo habrá sido seguramente 3:1.

Elige una reserva privada

El parque Kruger es uno de los más importantes de África, y combina las comodidades de un país relativamente rico como Sudáfrica con la posibilidad de ver muchos animales. Los locales no dejan de repetir el mantra de los “5 grandes” (león, elefante, hipopótamo, rinoceronte y leopardo) y todos ellos pueden verse en dicho parque.

Cualquiera puede ir en un vehículo propio por el parque, pero no se pueden dejar las carreteras ni seguir a los animales. La experiencia no deja de ser maravillosa, pero si lo que queremos es hacer fotos, puede que no sea la mejor opción.

Las reservas privadas son propiedades particulares abiertas al parque, por lo que los animales entran y salen a su antojo. Algunas de ellas son especialmente famosas. En concreto, nuestro viaje nos llevó a la reserva de Sabi Sands, que es famosa por sus avistamientos de leopardos.

La gran diferencia entre el parque y una reserva privada es que los “rangers” (guías) buscan a los animales y están en contacto permanente con otros vehículos por radio. Ello permite que prácticamente en cada salida se vean 3, 4 o incluso 5 de los “Big Five”. Además, los vehículos tienen permitido salirse de la carretera y seguir a los animales. Ello les permite estar a muy pocos metros de los mismos.

En no pocas ocasiones uno se siente indefenso al tener a 3 metros a un animal salvaje que podría en poco tiempo matarnos. Pero por fortuna los animales están acostumbrados a los vehículos y en ocasiones estuvimos al lado de una escena de caza siendo completamente ignorados por leones y leopardos.

Ni que decir tiene que las reservas son mucho más caras que ir al parque, pero es posible que en tan sólo dos salidas en una reserva privada obtengamos fotos mucho mejores que en varios días por nuestra cuenta en el parque.

Y sobre todo, saca el ojo del visor y disfruta

Un último e importante consejo. No todo es fotografía. Es importante escuchar, oler y ver a los animales más allá de las fotos. Disfrutar de una experiencia única en la vida como esta merece las mejores fotografías posibles, pero también merece vivirla fuera de nuestras cámaras.

Yo no puedo sino recomendarla a todo el mundo. Y sí, en los próximos días publicaré algunas fotos.

Corrección de balance de blancos con Photoshop y Lightroom

En nuestros cursos de Photoshop y Lightroom, una de las técnicas que más éxito suele tener entre nuestros alumnos es la de la corrección del color en fotografías mediante el balance de blancos. Esta técnica es fundamental para aquellos que hagan fotografía de producto o de arte, entre otras. Por ejemplo, hace unas cuantas ediciones, una de nuestras alumnas se dedicaba a la venta de bolsos por Internet, y obviamente una reproducción correcta del color era fundamental para ella.

Este problema tiene fácil solución. Adobe Camera Raw (el motor de revelado que comparten tanto Photoshop como Lightroom) permite realizar una corrección de balance de blancos. Sin embargo, esta técnica se puede aplicar a cualquier imagen (por ejemplo un jpg) simplemente usando el Camera Raw como filtro o directamente en Lightroom.

Para ello es necesario tener una referencia en la imagen de un gris neutro. Si existe un color predominante al que haya virado la fotografía, indicándole al Camera Raw dónde está el gris neutro es capaz de corregir el color en la imagen.

Juego de tarjetas incluyendo una de gris neutro
Juego de tarjetas incluyendo una de gris neutro

Para demostrar lo fácil que resulta, recientemente en mi visita al Metropolitan Museum en Nueva York, llevé una tarjeta gris bkTarget (de la que haré una review en el siguiente post). La idea era fotografiar obras de arte y conseguir reproducir fielmente los colores (después de revisar la política de fotografía del museo, entendemos que dado el uso no comercial que hacemos aquí, podemos publicar esta pequeña muestra).

El primer paso si contamos con una tarjeta gris es realizar una fotografía de la misma junto al objeto que queremos reproducir fielmente. Si hay algún color predominante, el gris de la tarjeta se verá contaminado por dicho color (como se puede apreciar, la tarjeta gris que usamos es bastante poco convencional al ser circular).

GRAY CARD
Tomando una muestra con tarjeta gris

Parecería que esto es mucha molestia y que, al fin y al cabo, nuestra cámara es muy buena y sacará “bien” los colores. Una simple búsqueda en Google Images nos muestra que conseguir el color correcto en este cuadro no debe ser tan fácil (en la captura, hay 7 imágenes distintas del mismo cuadro, y todas tienen distinto color -la octava es de un cuadro distinto).

Distintas versiones del mismo cuadro, todas con distinto color
Distintas versiones del mismo cuadro, todas con distinto color

Utilizando el cuentagotas que hay en Camera Raw sobre la tarjeta gris, podemos ver que el programa corrige automáticamente el color y cuáles serían los valores a corregir en el balance de blancos en cualquier otra fotografía tomada con esa misma luz. Una vez sabemos los valores de “temperatura”  y “matiz” que corrigen la luz, los aplicamos a la foto del cuadro en sí. Los colores quedan corregidos:

En este caso, la corrección es algo sutil y es posible que incluso en algunos monitores cueste apreciarla. Esto significa que la luz existente en el museo es bastante neutra y (como debiera ser) no modifica el color del cuadro. De todas las fotografías hechas durante aquel día, esta era la que una mayor variación de color experimentaba al corregir el balance de blancos.

Sin embargo, en muchas otras situaciones, los cambios pueden ser bastante sorprendentes (por ejemplo en el caso de fotografías realizadas bajo luz fluorescente, cuya contaminación verde puede ser eliminada de esta manera).

Lo mejor de todo, es que para corregir el color ni siquiera es necesaria una tarjeta gris. Tomando un punto en la fotografía que sea blanco o gris, Camera Raw realizará una corrección de color. Sin embargo, si queremos una reproducción fidedigna del color, una buena tarjeta gris será nuestra mejor aliada.

Nuevo curso de Lightroom: vuestros deseos son órdenes

Si hemos tenido una solicitud recurrente por parte de nuestros alumnos en los cursos de Photoshop avanzado y fotografía digital es que dedicáramos algo de tiempo a Lightroom.

En nuestro curso de Photoshop y fotografía obviamente dedicamos mucha atención al revelado de archivos Raw con Adobe Camera Raw y a cómo seguir tratando dichos archivos en Photoshop. También descubrimos todos los aspectos básicos (y muchos avanzados) de fotografía digital. Sin embargo, el Lightroom siempre ha quedado fuera del temario por dos razones; la primera falta de tiempo en un curso que no es corto pero cuyo contenido está medido; la segunda, porque no podemos dedicar tiempo a un programa que no es el publicitado en el curso.

Lightroom-5-box
Adobe Lightroom – El estándar para la gestión del catálogo fotográfico

En los últimos tiempos, con la noticia de que Apple va a dejar de actualizar Aperture, las opciones para gestionar nuestro catálogo fotográfico han disminuido, y sin duda Lightroom se distanció hace tiempo como el estándar. Nuestro curso persigue dos objetivos fundamentalmente, y a dichos objetivos corresponden las dos sessiones del curso:

1) Ayudar a gestionar todo el catálogo fotográfico de manera eficiente. Explicamos qué hacer con los archivos raw y jpg (y dng), cómo realizar copias de seguridad, cómo transferir las fotos de las tarjetas de memoria al ordenador de manera eficiente y segura, cómo publicar online a través de lightroom, como seleccionar las mejores fotos y generar colecciones y colecciones inteligentes, así como toda la gestión de metadatos, marcas de agua y en definitiva lo que sirva para organizar las miles de fotografías que cualquier aficionado (y por supuesto profesional) poseen.

2) Usar el Lightroom para revelar archivos Raw de manera profesional y sistemática. Cómo utilizar la interfaz de Lightroom (que es diferente, aunque totalmente equivalente a la del Adobe Camera Raw). Cómo configurar el programa para ahorrarnos mucho tiempo al revelar sesiones completas de fotos y cómo puede interactuar el Lightroom con Photoshop.

El curso es complementario de nuestro curso de Photoshop y aunque hay unos pocos contenidos en común (que deberían ayudar a tender puentes) son independientes el uno del otro.

La preinscripción de nuestro curso de Lightroom de finales de Diciembre ya está abierta y los primeros interesados ya se han apuntado a lo que será la primera de (esperamos) muchas ediciones de este curso.

  • 1ª Edición – 10 horas (1 ECTS)
  • 19 y 20 de Diciembre de 2014
  • Viernes 19 tarde (15:30 – 20:30h) y sábado 20 mañana (9 a 14h)
  • Certificado de la Universitat Politècnica de València
  • Dirigido a fotógrafos profesionales y aficionados que desean revelar y gestionar su archivo fotográfico utilizando Lightroom
  • Se proporcionan apuntes originales de Adobe en formato pdf
  • Más información: info@cursophotoshop.com
  • Próximas ediciones:
  • 13 y 14 de marzo de 2015

Creciente tensión para conseguir plaza en nuestro curso de febrero

Quedan menos de tres semanas para comenzar nuestro curso de invierno de Adobe Photoshop Avanzado y Fotografía Digital. Tras las navidades, con cámaras nuevas y estrenas las matriculaciones para esta nueva edición se han reactivado notablemente y numerosos alumnos han confirmado que pasarán 5 maravillosos fines de semana de invierno calentitos en las aulas de la Universitat Politècnica de València, logrando un alto nivel de Photoshop y descubriendo la fotografía digital.

Creciente nerviosismo entre futuros alumnos del curso de Photoshop para conseguir una plaza
El nerviosismo ha empezado a hacer mella entre futuros alumnos del curso de Photoshop por conseguir una plaza

Es conveniente recordar que esta será la última ocasión hasta el mes de octubre de poder realizar el curso en 5 fines de semana (viernes tarde y sábados mañana). Para los más aguerridos quedará el curso intensivo de Julio en el que en tan solo 2 semanas realizamos el mismo curso.

¡Feliz 2014! – Canon PowerShot S110 por 200 Eur

Queridos pixelandos: ¡Feliz 2014!

Este año se presenta lleno de oportunidades para mejorar nuestras dotes de fotógrafos y editores de imágenes digitales. Ya hay ediciones programadas de nuestros cursos para Febrero y Julio y, salvo error u omisión, habrá una tercera edición en septiembre.

Pero sé que habéis sido unos fotógrafos muy buenos y que esperais que sus majestades los Reyes Magos de Oriente os traigan maravillosos regalos (crisis mediante). Desde luego que oportunidades no les van a faltar. Si hace unos días os indicábamos que cámaras reflex y compactas potentes podíais comprar por poco dinero, parece ser que la Canon PowerShot 110 está a punto de ser retirada, lo que ha rebajado su precio en Amazon.es aún más si cabe.

La Canon S110 una compacta para fotógrafos serios por 200 Eur.
La Canon S110 una compacta para fotógrafos serios por 200 Eur.

Esta cámara valía en Enero del año pasado unos 440 Eur (su sucesora la Canon PowerShot S120 cuesta en estos momentos más de 400 Eur).

Ni que decir tiene que las funcionalidades adicionales del nuevo modelo no justifican para nada que paguemos el doble por ella. Ya sabéis que nuestra filosofía es la de comprar la cámara más barata que haga lo que queremos, y la S110 está muy, muy barata.

Por ello, si estás pensando en una cámara compacta que quepa en el bolsillo y que te permita un control total sobre tus fotos y el revelar los archivos en RAW (no me canso de poner como ejemplo mi reciente viaje a Machu Picchu con su antecesora la S90), esta es una oportunidad de las que se dan muy pocas veces al año:

Canon PowerShot S110 por 200 Eur

Libro recomendado: Direction and quality of light (Neil Van Niekerk)

Cuando comenzamos a incluir la fotografía digital como parte integral de nuestro curso de Photoshop el objetivo era claro: como regla general es mucho más difícil corregir los problemas en el ordenador usando Photoshop, que realizar correctamente la fotografía en origen. En otras palabras, no tiene demasiado sentido aprender mucho Photoshop para mejorar nuestras imágenes si nuestros conocimientos y técnica fotográficos no nos permiten capturar correctamente las mismas.

Sin embargo, en la era de la fotografía digital los menús de las cámaras han hecho mucho daño. Los fotógrafos amateur a menudo confunden conocer al detalle el funcionamiento de su cámara y todas sus posibilidades técnicas con ser buenos fotógrafos. Si además, como sucede en mi caso, son ingenieros o tienen un perfil técnico, es mucho más sencillo discutir sobre rango dinámico e ISO que aprender a iluminar correctamente.

Por eso, libros como Direction and Quality of Light son un gran descubrimiento en mi cosntante búsqueda por comprender como obtener mejores imágenes con mi cámara. Recientemente publicado (en Marzo de 2013) tuve la suerte de aceptar una de las sugerencias de Amazon para comprar un libro (intento leer tanto de fotografía como puedo). En este caso (no siempre es así) la compra resultó valer su peso en oro (especialmente porque se trata de un libro muy económico, eso sí, en inglés).

Direction and Quality of Light. Un gran libro para comprender la luz en fotografía.
Direction and Quality of Light. Un gran libro para comprender la luz en fotografía.

 

El gran mérito de Neil Van Niekerk (el para mí desconocido autor hasta la fecha) es hacer fácil lo difícil. Hablar de la luz sin hablar del equipo. He leído demasiados libros en los que parece que para iluminar correctamente es necesaria una inversión nada despreciable en material fotográfico. A lo largo de los años he acabado con varios flashes inalámbricos, difusores varios para los mismos, reflectores, paraguas, pies, etc., que siendo totalmente honestos (ahora que no nos lee nadie) han hecho muy poco por ayudarme en mi fotografía. ¡Ojo! no digo que no se deban utilizar o que permitan fotos maravillosas. Simplemente que si uno tiene poco tiempo, resulta difícil interiorizar todos esos mecanismos y aplicarlos rutinariamente.

Hace poco contaba en mi post sobre Machu Picchu que soy un fotógrafo ocasional. Así es y así me considero (y sé que muchos lectores de Pixelando también lo son). Me encantaría poder montar un estudio semi-permanente y tener las horas para poder aplicar todo lo aprendido en Strobist (la web en inglés, su traducción al español es mucho menos interesante aunque genial para aprender si uno no se maneja en el otro idioma). Sin embargo la realidad es que pese a lo maravilloso que es el trabajo de gente como Joe McNally (al que ya vimos en nuestra entrada sobre vibración mostrándonos Da Grip) y lo apasionante de la fotografía con flash fuera de cámara (por poner un ejemplo) lo cierto es que estas personas viven de un cierto tipo de fotografía y muchos de nosotros no podemos dedicar el tiempo necesario a nuestra afición para poder hacer muchas de las cosas que nos cuentan.

The Hot Shoe Diaries. Ejemplos de fotografía con flash fuera de cámara por Joe McNally.
The Hot Shoe Diaries. Ejemplos de fotografía con flash fuera de cámara por Joe McNally.

Por ello Direction and Quality of Light resulta aún más valioso para mí. Porque aunque el autor hace referencia a las distintas técnicas de iluminación y al equipo necesario para poder realizar cierto tipo de retratos (el libro se centra en gran medida en este tipo de fotografía) de lo que realmente nos habla es de la luz, su naturaleza y cómo entenderla para luego poder dominarla.

Y así, en un ejemplo maravilloso, Van Niekerk nos enseña como convertir una horrible luz del vestíbulo de un hotel (cenital, puntual, fuerte) y que crea la famosa sombra debajo de la nariz que siempre hay que evitar (esas horribles fotos al mediodía, cuando muchos creen que la luz es buena) en una fuente de luz creativa. ¿Qué hace el fotógrafo para ello? ¿ISO, reflectores, difusores, strobism, luces de estudio…? No, simplemente cambia la pose de la modelo:

Iluminar no es tan sólo cuestión de equipo. Direction and Quality of Light.
Iluminar no es tan sólo cuestión de equipo. Direction and Quality of Light.

Espero que la editorial no se ponga legalista por incluir este ejemplo gráfico sacado del libro. Creo que les puede ayudar a vender unos cuantos libros y es puramente editorial. Y por encima de todo, demuestra que el autor piensa en la luz y no en el equipo fotográfico que lleva encima.

El libro no es para nada filosófico y tiene capítulos sobre gran parte aquello que esperamos encontrar en iluminación: luz disponible, flash integrado y flash fuera de cámara (incluyendo geles,… ya hablaremos de esto). Pero leyendo el libro uno se lleva la conclusión de que puede aplicar gran parte de lo aprendido en el día a día para hacer mejores fotos.

Desde que leí este libro he descubierto que poco a poco voy cambiando mi manera de valorar la luz disponible para una fotografía. Eso es mucho decir y está mejorando mis fotos. Sin duda una gran referencia altamente recomendada por Pixelando.