Cómo fotografiar la boda, el bautizo o la comunión de un amigo

Hace unos días, un antiguo alumno de nuestro curso de Photoshop y fotografía digital me envió un correo pidiéndome algún consejo para fotografíar la boda de un amigo suyo. Me pareció una pregunta magnífica, y al mismo tiempo difícil de responder. Y pensé que sería un excelente asunto para una entrada del blog.

Los fotógrafos profesionales pueden llevar muchísimo equipo a una boda
Los fotógrafos profesionales pueden llevar muchísimo equipo a una boda (http://blog.creativelive.com/susan-striplings-gear-bag/)

Fotografiar el evento de amigos, conocidos y familiares es una responsabilidad tremenda. Sobre todo si se es el único fotógrafo. Lo sé porque he estado en los dos lados de la historia. He fotografiado alguna boda, un par de bautizos y una comunión, y por otra parte, cometí la osadía de pedir a unos amigos que fotografiaran mi boda y el bautizo de mi hijo. Para la mayoría de los mortales, lo mejor es dejar que lo haga un profesional. La experiencia es un grado, y la mayoría de la gente le da mucha importancia a fotos de este tipo de eventos. Personalmente, prefiero no hacer posados y que alguien capture el momento tal y como sucede, y eso es a veces más fácil con alguien conocido. Sin embargo, un fallo puede suponer el desastre, por lo que si alguien se atreve a ir por este camino, será mejor que os dé unos cuantos consejos al respecto.

Decálogo para el fotógrafo aficionao de BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones)

1) Manejar las expectativas

Tanto el fotógrafo como los “clientes” tienen que ser totalmente conscientes de aquello en lo que se están metiendo. Mucha gente se piensa que porque tengáis una cámara réflex, hayáis hecho algunas fotos chulas y sepáis usar Photoshop o Lightroom seréis capaces de realizar un reportaje profesional. Es mucho mejor que sepan que igual no va a ser así. Por otra parte, el fotógrafo aficionado debe ser consciente de sus limitaciones y no excederlas.

No pretendáis hacer más de lo que sabéis hacer.

Y si no estáis preparados para ello, mejor no hacerlo.

2) Conocer el equipo

No hay nada peor que intentar hacer fotos con presión y no conocer la cámara o el objetivo que tenemos entre manos. Lo sé de primera mano. Uno de los amigos que fotografió mi boda lo hizo con mi nueva y flamante (por aquel entonces) Nikon D300. El pobre lo pasó mal. No es un experto, no era su cámara y tenía un montón de botones más que su Nikon D40. Estoy convencido de que hubiera hecho mejores fotos con su cámara (el modelo más básico) que con la mía. Practicad con el equipo, en un evento habrá muchas situaciones en las que tendréis que hacer fotos rápidas y buenas. No podéis empezar a pensar cómo se configura la cámara mientras la familia espera posando.

3) Hacer los deberes

Si sois amigos o conocidos, hay confianza. Preguntadle a los protagonistas qué tipo de fotos quieren. Quiénes son los familiares que no pueden faltar en las fotos. Acordad si vais a hacer posados y dónde los quieren. Hablad con quien oficie la ceremonia y averiguad dónde podéis poneros y avisad dónde estaréis para no generar molestias. Luego empezad a pensar en la luz en los lugares elegidos. Si es a mediodía evitad la luz directa (dura y poco favorecedora) mejor una sombra. Si necesitáis complementar la luz preparad un flash o un reflector y si es necesario, quién os ayude. Conoced los tiempos, la ceremonia y los protagonistas

4) El que mucho abarca poco aprieta

Salvo que tengáis las ideas muy claras, no es buena idea ir cambiando de objetivos, poniendo o quitando el flash o cambiando tarjetas de memoria. No queráis hacer más de lo que realmente podéis hacer. Mi recomendación para alguien primerizo es un único cuerpo, un zoom lo más versátil posible y un flash. Los fotógrafos profesionales suelen preferir zooms profesionales (un 24-70 2.8y un 70-200 2.8) y cada uno en un cuerpo distinto para no tener que cambiar. Pero tal vez para un aficionado lo mejor sería un zoom tipo 18-200 y un sólo cuerpo. Si no os manejáis bien con los modos de cámara, disparad en P (programa) -recordad que el Auto está prohibido-. Al fin y al cabo, si lleváis un objetivo de kit tampoco vais a poder hacer fotos con poca profundidad de campo y no es tan necesario controlar la apertura.

5) Llevar un flash externo

Todos los fotógrafos de eventos llevan un flash externo. No es casualidad. Lo disparan hasta en las fotos en exteriores. El flash rellena las sombras, permite hacer fotos con una velocidad suficiente para que nadie salga movido y es imprescindible en interiores. Si podéis rebotar el flash (en el techo o una pared, gracias a que sea un flash articulado) tendréis iluminaciones más naturales y uniformes.

¡OJO! muchas de las fotos pueden requerir que las hagamos sin flash. Nuevamente, el punto 2) se aplica y deberéis conocer el equipo lo suficiente antes de lanzaros a hacer fotos con un flash y sus múltiples modos. Si no tenéis flash externo, el de la cámara puede servir, pero tiene poca potencia.

Por último, si vais a hacer fotos en un lugar con iluminación de fluorescentes, podéis llevar unos geles verdes para el flash. Es algo que leí en Strobist hace mucho tiempo y que apliqué en mi propia boda. Si hacéis las fotos en RAW (siguiente punto), podréis corregir colores luego en el revelado y no parecerá que los invitados son marcianos verdes.

6) Disparar en RAW+JPEG

Casi 10 años después, todavía soy capaz de mejorar las fotos de mi boda gracias a que revelo mucho mejor mis archivos RAW. Además, los motores de revelado mejoran y cada vez puedo reducir mejor el ruido, conseguir fotos más nítidas y lograr exposiciones mejores. En última instancia, los profesionales saben que han conseguido salvar muchas malas fotos (o al menos mediocres) gracias a haberlas hecho en RAW.

Al mismo tiempo, los novios, padres, etc., querrán tener las fotos cuanto antes. Podéis quitaros la presión del revelado ofreciéndoles unas primeras copias en JPEG.

7) Baterías y tarjetas

Imprescindible no agotar la batería de la cámara, las del flash y no quedarse sin memoria. Salvo eventos muy largos, no os dará tiempo o no podréis recargar, así que a lo mejor es necesario comprar una segunda batería. En cuanto a las tarjetas de memoria, si no disparáis en RAW habitualmente, aseguraos de cuántas fotos en RAW caben en la cámara. Antes del evento formatead las tarjetas de memoria para intentar evitar que se corrompan. Incluso, si hay algún cambio de tercio (ceremonia, luego banquete) puede ser interesante cambiar la tarjeta para garantizar que al menos si una tarjeta falla, en otra tendréis la mitad del evento. Las cámaras que llevan dos tarjetas son ideales en este caso, puesto que hacen copia de seguridad automática (ojo, hay que configurarlas bien antes).

8) ¿Por qué no alquilar equipo?

Muchos fotógrafos alquilan equipo para un evento. Sobre todo, puede ser interesante alquilar un objetivo (os recomiendo sin duda un 24-70 2.8 para una cámara full frame o equivalente). Un buen objetivo dará fotos mucho más nítidas, contrastadas y con mejor color que uno de kit. Pero cuidado, el punto 2) se sigue aplicando y es necesario haberlo probado antes.

Por ejemplo, si usáis un 24-70mm con una réflex de aficionado (con factor de recorte 1,5) en realidad estaréis usando un 36-105mm equivalente. No son malas distancias focales (perdéis gran angular pero ganáis algo de tele para retratos cercanos) pero en cualquier caso, tenéis que ser conscientes de lo que tenéis.

Alquilar objetivos es mucho más barato de lo que la gente piensa y realmente puede marcar las diferencias (como lo hizo para mí en Sudáfrica).

9) Controlar la exposición, la ISO y el enfoque. Ampliad al 100%

Nada peor que pensar que habéis hecho buenas fotos después de todos los consejos y al verlas ampliadas constatar que habéis fallado el enfoque, tienen mucho ruido o están oscuras. Si estáis familiarizados con el histograma, visualizadlo en las fotos. Aunque haya sol brillante sabréis si están bien expuestas. Controlad los valores de ISO para que no aparezca mucho ruido, y sobre todo si usáis un modo de enfoque totalmente automático (lo más habitual) comprobad en los posados ampliando al 100% en la pantalla de la cámara que los ojos de los protagonistas están perfectamente enfocados.

Pensad que la luz y el ruido se pueden arreglar bastante en el revelado. Una foto fuera de foco es imposible de solucionar.

10) Actuar con confianza, don de gentes y autoridad

El fotógrafo de un evento debe ser a veces un fantasma, una mera sombra, y a veces llevar la voz cantante. Para sacar fotos espontáneas es mejor que los protagonistas ni nos vean. Especialmente en nuestro caso, puesto que son amigos o conocidos y por experiencia, se suele prestar más atención a los amigos fotógrafos que a un desconocido.

Sin embargo, los posados, especialmente con grupos grandes, requieren que nos hagamos presentes. El fotógrafo debe mandar, organizar a la gente y colocarla en el lugar más adecuado para la foto. Todo el mundo tiene prisa por hacerse la foto y continuar con la celebración. Debemos garantizar que estamos listos para hacerla y disponer a todo el mundo en el lugar preciso. Es casi imprescindible leer un poco acerca del protocolo y cómo deben colocarse los protagonistas, y en qué orden (en una boda, los novios, los novios con los padres de cada uno, los novios con toda la familia, etc, etc, etc.)

Por último, podéis estar nerviosos, no dominar el equipo al 100% y dudar de vuestras facultades. Pero no podéis dejar que los protagonistas lo sepan. Si os ven apurados, ellos se preocuparán y saldrán con cara tensa en las fotos de su boda o evento. Confiad en vuestros conocimientos y pensad que sólo estamos haciendo unas fotos (las más importantes de la vida de alguien, pero unas fotos)

11 – Consejo Extra) Hacer muchas, muchas fotos. Pero hacer las importantes también.

Gracias a las bondades del almacenamiento de estado sólido, podremos hacer cientos o miles de fotos en una boda. Es una buena táctica. Si hacemos 1000, al menos 50 serán buenas. Pero ojo, no hay que ir como un mono de gatillo fácil disparando a todo lo que se mueve. Queremos fotos que transmitan algo o que sean imprescindibles. Necesitaremos las fotos claves del evento (en una boda los anillos, el beso, los posados, el ramo, etc.) y en esas casi es mejor disparar una vez y acertar que hacer una ráfaga sin control y tal vez fallar el momento clave.

Por otra parte, si vais a hacer muchas fotos no olvidéis el punto 7) (baterías y tarjetas) no sea que os quedéis sin memoria o batería antes de algún momento clave.

Mucha suerte. Es un momento especial fotografiar un evento para un conocido o un amigo. Hacerlo bien es una satisfacción, pero conlleva también responsabilidad. Espero que estos consejos os ayuden.