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Fotografiando el oeste de los Estados Unidos

Muchas veces me pregunto (y me preguntan) si es necesario llevar una pesada DSLR en un viaje en lugar de llevar una mirrorless, o incluso una cámara más pequeña. Personalmente desde que hice el cambio a full frame con mi querida D800, siempre he considerado que un equipo con lentes profesionales aporta siempre un extra no tan intangible que marca la diferencia entre buenas fotos y grandes fotos.

En mi reciente viaje al oeste de los Estados Unidos pude nuevamente poner en práctica esto a prueba. Llevaba no solo mi D800 con la inevitable pareja de zooms (24-70 y 14-24) sino también una Sony RX100 M3 que ha resultado ser una excelente cámara de soporte. He de reconocer que las fotos de la Sony son sorprendentes dados el tamaño y el precio de la cámara. Sin embargo, al llegar a casa, las fotos de la D800, como siempre, sobresalían.

El viaje me brindó la oportunidad de fotografiar escenas muy distintas, totalmente opuestas. Tratando de realizar mis propias versiones de lugares repetidos hasta la saciedad como el Gran Cañón o el Antelope Canyon y otros mucho menos repetidos en la costa de Oregon.

Agradecí llevar conmigo el 14-24, pero como tantas otras veces, no siempre más es mejor, y pese a la inmensidad de los paisajes a veces una focal más corta me ayudó a reflejar mejor el lugar y lo que estaba viviendo.

Una nota final precisamente va para esos lugares que, al menos a mí, me resultan imposibles de fotografiar adecuadamente. Esos en los que, cuando llegas a casa, las fotografías nunca reflejan del todo la espectacularidad, la presencia o el espíritu del lugar. En este viaje ese fue sin duda el Zion Park. Una maravilla de la naturaleza al que las fotos (o mis fotos) no le hacen justicia en absoluto.

Fotos reveladas con Lightroom 5, con el revelado de 3 minutos que habitualmente vemos en nuestros cursos.

Pero esta entrada sin fotos no vale nada, así que mejor os dejo con ellas.

La Nikon P900 y su zoom de 2000mm

Como siempre contamos en nuestros cursos, un sensor más grande tiene ventajas: Menor densidad de píxeles, y por tanto, mayor capacidad de captar fotones y menor ruido. Pero es indudable que un sensor pequeño permite tener con distancias focales cortas unos valores de ampliación al alcance de pocas lentes… o incluso sólo de telescopios.

Nikon P900

Es el caso de la Nikon P900 con un objetivo capaz de alcanzar la luna. No, en serio, hay gente que la ha utilizado de telescopio para poder demostrar su capacidad de ampliación:

Aunque sin duda, la aplicación más espectacular que he podido ver es este video desde lo más alto del nuevo rascacielos del World Trade Center:

 

Y aunque evidentemente el zoom (como el tamaño) importa, es evidente que la calidad de la P900 nunca podrá estar a la altura de otro tipo de cámaras (y casi cualquier video o fotografía sufrirá de falta de nitidez y movimiento a velocidades bajas). Pero también es cierto que para aquellos que necesiten tener un zoom óptico de 82 aumentos en un tamaño compacto, se trata de un juguete más que interesante.

Fotos de exposición prolongada sin filtros

Hace años, cuando Internet estaba en pañales, era mucho más difícil aprender e imaginar nuevas técnicas. Hoy en día lo difícil es poder procesar toda la información. Hace poco me encontré con la web de Joshua Cripps, un fotógrafo que aparte de ser un cachondo mental (en su biografía cuenta que heredó su primera cámara de un antepasado, un clérigo franciscano del s.XIII) es un excelente fotógrafo de naturaleza.

Hoy traigo a los pixelandos un video acerca de cómo lograr una fotografía de exposición prolongada sin filtros. A menudo cuando en nuestros cursos explico cómo controlar el tiempo de exposición, advierto que a veces hay demasiada luz para conseguir la típica foto de una cascada con el agua formando un velo blanco. La solución clásica es utilizar un filtro de densidad neutra (un filtro gris que quita luz pero no modifica el color) para poder aumentar el tiempo de exposición.

Sin embargo, Joshua propone hacer un uso creativo de una función presente en algunas cámaras (en su caso una Nikon D810) para sacar una imagen “media” de una serie de fotografías.

Para los que que no se manejen en inglés, aquí está el tutorial en versión reducida:

  1. Usar trípode y disparador remoto
  2. Configurar la cámara (no todas tienen la opción)
    1. Canon -> Exposición múltiple -> Media
    2. Nikon -> Exposición múltiple -> Ganancia automática
  3. Tomar una serie de fotografías. La cámara las combinará en una única imagen, que saca la media de todas las tomadas.

Joshua explica que la media de 10 fotografías de 2 segundos es exactamente lo mismo que una fotografía de 20 segundos.

De manera interesante, esto mismo se puede hacer directamente en Photoshop si no se tiene una cámara que realice las exposiciones múltiples. También se utiliza esta técnica para reducir el ruido en fotografías con ISO alto, pero en este caso queremos conseguir lo mismo que Joshua pero en Photoshop. Este sería el procedimiento:

  1. Realizar múltiples fotografías con el tiempo de exposición que deseemos (teniendo en cuenta que la exposición equivalente será nº fotografías x tiempo de exposición de cada una)
  2. Importar las fotografías como capas independientes en Photoshop
  3. Alinear las fotografías (no debería hacer falta con trípode. Editar -> Alinear capas automáticamente)
  4. Cambiar la opacidad según la capa y la fórmula: Opacidad = 1 / (nº capas por debajo +1). Por ejemplo, para 4 capas
    1. Capa 4: 25%
    2. Capa 3: 33%
    3. Capa 2: 50%
    4. Capa 1: 100%
  5. Algunas personas sugieren que puede ser necesario “jugar” un poco con los anteriores porcentajes

No he probado ninguna de las dos opciones, pero ambas parecen ampliamente contrastadas. Se trata sin duda de un excelente recurso para poder realizar fotografías de exposición prolongada en situaciones de mucha luz.

Cuenta atrás: queda un mes (y pocas plazas) para nuestro curso de julio

¡Cómo pasa el tiempo! Hace ya casi 4 meses que abrimos la preinscripción para nuestro tradicional curso intensivo de julio y la verdad es que muchos de nuestros alumnos han sido diligentes. Tenemos una gran parte de las plazas ya cubiertas y en las últimas semanas el goteo de alumnos ha sido constante. Por ello esperamos, por tercer curso consecutivo, colgar el cartel de no hay billetes dentro de un mes.

Alumnos pujando por las ultimas plazas de nuestro intensivo de julio
Alumnos pujando por las ultimas plazas de nuestro intensivo de julio

Para aquellos que no lo sepan, recordamos que nuestro curso de julio es una oportunidad para hacer una inmersión de choque en el mundo del Photoshop y la fotografía digital en tan sólo dos semanas. 10 intensos días en los que haremos lo mismo que normalmente nos lleva más de un mes en nuestros cursos convencionales. Y como siempre, con el certificado y la garantía del Centro de Formación Permanente de la Universitat Politècnica de València.

Algunos se asustan ante esta perspectiva, otros simplemente se frotan las manos, compran Red Bull y sonríen. Pero seguro que todos lo disfrutarán. Recordad, van quedando menos oportunidades para evitar que vuestras fotos este verano dejen de ser cutres.

¿Harto de fotos cutres? Apúntate a nuestro curso de julio

Nuestro curso intensivo de julio es una terapia de choque para aquellos que no quieran volver este año de sus vacaciones con fotos cutres. En dos semanas lograremos ir de 0 a 100 en Photoshop y revisar los conceptos más básicos de fotografía digital y el revelado de RAW. Gracias a ello, nuestros alumnos serán capaces de convertir en apasionantes aquellas fotos deprimentes de veranos anteriores.

Futuro alumno del curso decidido a cambiar su palo de selfie por el curso de Photoshop, harto de fotos cutres.
Futuro alumno del curso decidido a cambiar su palo de selfie por el curso de Photoshop, harto de fotos cutres (Foto: Francisco Anzola)

Hace ya algún tiempo que abrimos la preinscrición del curso y poco a poco el número de inscritos ha ido creciendo. De hecho, con un mes y medio por delante todo parece apuntar a que volveremos a colgar el cartel de no hay billetes. La última semana han sido varias las matrículas en firme y tradicionalmente la mayoría de las inscripciones suelen darse a un mes de la celebración del curso.

Así que no te lo pienses más. ¿Qué más se puede pedir a las tardes del mes de julio? Puedes elegir estar bajo el sol abrasador de Valencia o juntarte con otros como tú, apasionados de la imagen digital, y dedicar un par de semanas a crear imágenes sorprendentes. Te esperamos.

Modo de Prioridad Combinada – Cómo hacer fotos en modo manual con ISO automática

Ya comenté en mi entrada sobre mi experiencia fotográfica en Sudáfrica que había redescubierto el modo Manual para tomar el control absoluto de las fotos que realicé. He de reconocer que en aquel momento me sentí un poco avergonzado. Por una parte, llevo diciendo a los alumnos de mis cursos que el modo manual, pese a ser el utilizado por muchos profesionales y el enseñado en la formación más académica de la fotografía, no es un modo para el aficionado. Y yo lo soy. Por otra, reconocer públicamente que no había explorado esa posibilidad cuando me dedico a aconsejar a la gente cómo utilizar su cámara me parecía poco serio.

Sin embargo, un reciente post invitado en Nikon Rumors  me devolvió la autoestima. En la entrada, publicada tan sólo unos días después de mi regreso, el fotógrafo Steve Perry explicaba precisamente la técnica que yo había descubierto y que él mismo descubre como su favorita. El hecho de que lo presentara como una técnica “especial” me hizo pensar que tal vez su aplicación no era tan obvia.

De hecho, no se trata en el sentido estricto del término de un modo Manual, sino lo que he bautizado como modo de prioridad combinada. No es que pretenda pasar a la posteridad bautizando un modo, pero realmente no se trata del modo Manual que se enseña en los manuales básicos de fotografía.

Como bien saben nuestros pixelandos (y si no deberían acudir a nuestros cursos) el modo Manual es aquel en el que libremente podemos elegir tanto la velocidad de obturación (lo rápido que se hace la foto) así como la apertura del diafragma (cuánto abre el objetivo para dejar entrar la luz). Tradicionalmente, esto significaba libertad total y la única interacción de la cámara era indicarnos si la combinación apertura/velocidad resultaría en una toma bien expuesta.

El visor de la Olympus OM-1. El pequeño indicador mostraba si la combinación apertura/velocidad resultaba en una exposición correcta de la foto
El visor de la Olympus OM-1. El pequeño indicador mostraba si la combinación apertura/velocidad resultaba en una exposición correcta de la foto

Así aprendí yo con mi Olympus OM-1, en la que tan sólo era posible hacer fotos en Manual. Cambiando apertura y/o velocidad, había que conseguir que la aguja analógica quedara entre el + y el -, indicando el fotómetro una exposición correcta.

Sin embargo, en las nuevas cámaras el modo Manual (tal y como he discutido en varias ocasiones con alumnos del curso) no es tan “manual” como uno esperaría. En concreto, si el ISO Automático está habilitado, la cámara intenta de manera “inteligente” que las fotos queden bien expuestas. Así, ante una foto que con una apertura y obturación determinadas quedaría subexpuesta, la cámara sube el valor de la ISO hasta que la foto queda perfecta.

Este modo está disponible en las Nikon, y en algunas de las Canon más caras. En otras marcas será necesario comprobar si tienen la función ISO Automática y si se combina con la manual.

La ventaja del modo de prioridad combinada (sobre todo en cámaras con dos ruletas selectoras) es la posibilidad de cambiar apertura y/o velocidad sin quitar el ojo del visor. La cámara se encargará de la correcta exposición de la foto y nosotros podemos pensar tan sólo en la velocidad necesaria y la profundidad de campo que nuestra foto necesita. Una simple mirada a la ISO resultante nos dirá con qué calidad estamos realizando la foto. Es decir, nos permite decidir como en Manual velocidad y apertura, pero nos garantiza una correcta exposición vía ISO.

Utilicé este modo en la mayor parte de mis fotografías de safari en Sudáfrica y debo decir que aunque nunca lo había usado y me lo encontré casi de casualidad, me resultó muy intuituvo y casi sin curva de aprendizaje.

Durante mis salidas de safari aprendí a exprimir el 80-400 que llevaba conmigo. Su sistema de estabilización VRII me permitió apurar (y mucho) la velocidad de obturación. Así, me salté muchas veces y de largo la regla de poner una velocidad 1/distancia focal.

En esta imagen sin embargo, necesitaba congelar las gotas de agua con las que el elefante se estaba refrescando. Quería una apertura de máxima calidad (la duda en este objetivo entre f5,6 y f8) pero una velocidad elevada (en este caso dos milésimas de segundo). El sol del mediodía hizo que mi D800 tan sólo tuviera que elevar la ISO a 250. Un valor que proporciona una calidad casi perfecta (la ISO mínima en la D800 es 100).

En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400. f5,6 - 1/500 segundo. ISO 250
En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400 (a 400mm). f5,6 – 1/500 segundo. ISO 250

En la siguiente foto, mis compañeros de vehículo pudieron comprobar por qué un modo automático no sirve. La escena ocurrió en noche cerrada y el fotómetro de la cámara se empeñaba en sobreexponer las dos zonas de interés de la foto. Todos los que llevaban la cámara en automático veían veladas las dos zonas más luminosas de la foto.

Dado que el modo de prioridad combinada no nos permite subexponer una foto cambiando valores de prioridad y apertura (la ISO se encarga de hacerlo), tuve que compensar la exposición a -3 pasos, de manera que las luces que alumbraban al leopardo en lo alto del arbol, y la hiena que le acechaba (esperando los despojos de la presa del leopardo) bastaran para exponer.

En este caso fue necesaria la máxima apertura de f4,5 (a 80mm). Dado que previamente había establecido un valor máximo de ISO de 6400, la velocidad quedó en 1/80, lo que correspondía a la focal elegida y era más que suficiente para una imagen nítida. El procesado con reducción de ruido arroja una imagen muy usable.

Al acecho. Nikon D800. Nikkor 80-400. f4,5 - 1/80 segundo. ISO 6400
Al acecho. Nikon D800. Nikkor 80-400 (80 mm). f4,5 – 1/80 segundo. ISO 6400. -3EV

Es reconfortante llegar a las mismas conclusiones que fotógrafos más experimentados. Lo cierto es que el modo de prioridad combinada (Manual + ISO Auto) es una excelente opción para fotografía de animales o de deportes en las que necesitamos control total y rápido de profundidad de campo y de velocidad de obturación. Elegir la ISO máxima que podemos asumir será un factor clave.

Para que se comprenda mejor la técnica, os dejo con el video de Steve Perry (puede ponerse con subtítulos en español).

Safari fotográfico en Sudáfrica

Tal y como prometía en mi anterior entrada, aquí está una pequeña muestra de las fotos obtenidas en 4 intensos días en Sabi Sands, una de las más conocidas reservas privadas junto al parque Kruger.

La investigación previa dio sus frutos, y llevar dos cuerpos y un zoom de gran calidad y alcance, pero un peso asequible (el Nikon 80-400 VRII) fue una elección perfecta para complementar la D800.

La mayoría de las fotos fueron realizadas en modo manual para poder controlar apertura, velocidad de obturación e ISO sin quitar el ojo del visor. La reducción de vibración funcionó de manera sobresaliente en conjunción con el apoyo físico de las barras del vehículo, como se puede observar en algunas de las velocidades de disparo (llegué a hacer fotografías de gran nitidez 1/80s con distancias focales de 400mm). Todas las fotos se muestran con la información EXIF del disparo.

El revelado se ha realizado en Lightroom 5 con especial cuidado a la relación enfoque/ruido en algunas de las imágenes realizadas con ISO más alta.

Espero que las disfrutéis, al menos una pequeña fracción de lo que yo disfruté haciéndolas.

10 imágenes en tilt-shift que nos hacen querer jugar con Photoshop

Los objetivos tilt-shift (descentrables) son lentes especiales. El nombre proviene de su capacidad para rotar (tilt) y desplazar (shift) el plano de la lente con respecto al de la imagen. La rotación del plano de la lente permite cambiar el plano de enfoque (y por tanto aquello que aparece nítido en la imagen) mientras que el desplazamiento permite cambiar la perspectiva (y modificar por ejemplo la fuga o convergencia de líneas paralelas).

Objetivo Canon 24 TS-E Tilt-shift
Objetivo Canon 24 TS-E Tilt-shift

Sin embargo, el tilt-shift se ha hecho mucho más conocido como una técnica de simulación de maquetas. Una de las consecuencias de rotar el plano del enfoque es modificar severamente la profundidad de campo. Cuando nuestro cerebro percibe en una imagen que cosas que deberían estar todas enfocadas en una imagen no lo están, asimila dicha sensación a las fotografías de maquetas (en fotografía macro, la profundidad de campo es muy pequeña y por ello es habitual que todo salvo el objeto enfocado -o partes del mismo- se vea desenfocado).

Desde hace ya bastantes años, la técnica en Photoshop se ha popularizado simulando maquetas de todo tipo. En nuestros cursos de Photoshop y fotografía digital es habitual aplicarla: basta utilizar alguno de los nuevos filtros de desenfoque de Photoshop o incluso el gaussiano y una buena máscara de capa para que sólo una pequeña parte de la imagen quede enfocada. Un poco de saturación adicional y deberíamos conseguir el truco.

Si esto mismo lo aplicamos a una secuencia de video con un time-lapse, obtendremos lo que parece una película de animación fotograma a fotograma de una maqueta.

Esta es una galería de imágenes en tilt-shift que hemos rescatado de un post de Collegehumor.

Últimas plazas para nuestro curso de noviembre

Aún falta un mes y medio para que empecemos nuestro curso de noviembre, y sin embargo he tenido que ponerme a escribir esta entrada para avisar a los lectores habituales de Pixelando.  El éxito en esta convocatoria ha sido tal que prácticamente está garantizado que se colgará el cartel de no hay billetes antes del comienzo del curso.

En estos momentos tan sólo quedan 5 plazas libres, pero hay usuarios que en su momento realizaron la preinscripción y aún no se han inscrito.

Alumno rezagado esprintando para conseguir plaza en el curso
Alumno rezagado esprintando para conseguir plaza en el curso en el puerto de Valencia

Como siempre, recordaros que el próximo mes de febrero tendremos una nueva edición del curso de Photoshop y es posible que también alguna sorpresa en cuanto a algún otro pequeño curso que muchos habéis estado reclamando.

  • 24ª Edición – 45 horas (4.5 ECTS)
  • Del 7 de noviembre al 12 de diciembre (comprobar fechas)
  • Viernes tarde (15:30 – 20:30h) y sábados mañana (9 a 14h)
  • Certificado de la Universitat Politècnica de València
  • Incluye libro profesional o tableta Wacom (a elegir)
  • Dirigido a principiantes y usuarios medios que desean alcanzar un nivel avanzado de Photoshop
  • Más información: info@cursophotoshop.com

Abierta la preinscripción del curso de noviembre

Ya llega el mes de agosto y la actividad de todo el mundo se paraliza. Sin embargo, las vacaciones son un momento maravilloso para darse cuenta de la mucha falta que nos hace mejorar en nuestras capacidades con el Photoshop y nuestra destreza con una cámara digital. Por ello, hemos decidido abrir la preinscripción de nuestro curso de Noviembre.

Futuros alumnos corriendo a matricularse al descubrir que se ha abierto la preinscripción de noviembre
  Futuros alumnos corriendo a matricularse al descubrir que se ha abierto la preinscripción de noviembre

Aunque todavía falta mucho para noviembre, ya hemos tenido diversas consultas y estamos seguros que muchos se levantarán rápidamente de su toalla en la playa o aprovecharán las horas muertas en la oficina para apuntarse en estos días a nuestro curso.

Las últimas ediciones del curso han sido un éxito en lo relativo a la inscripción de alumnos y realizar la preinscripción ahora permitirá garantizar la plaza en nuestro próximo curso. Después los futuros alumnos podrán relajarse y volver a la playa meditando acerca de cómo conseguir mejores imágenes digitales.

Curso de Photoshop CC Avanzado y Fotografía Digital (viernes y sábados, 7 noviembre – 12  diciembre)