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La mejor correa para cámara réflex del mundo. Cinch, de Luma Labs

Internet es un invento maravilloso. Uno puede perder cientos de horas (literales) buscando información acerca de los asuntos más triviales. Y lo mejor de todo, es que miles de personas como yo, escriben acerca de dichas trivialidades, aunque para ser honestos no toda la información que hay por ahí es fiable o útil. Hoy me he dado cuenta de que acabo de cumplir 20 años como usuario habitual y muy activo de Internet (sí, desde 1993). No es algo que puedan decir muchas personas, y creo que esa experiencia me permite en la mayoría de las ocasiones ver el bosque más allá de los árboles. Espero que mis muchas horas de lectura os sean de utilidad, aunque no deja de ser una elección muy personal.

Llevo más de dos años intentando comprar una buena correa para mi cámara. La mejor. He buceado en cientos de páginas y videos de youtube y esta mañana, tras probar la Cinch de Luma Labs, creo haberla encontrado. Faltará una prueba detallada en campo (llevaré esta correa a Machu Picchu y os mantendré informados) y comprobar la durabilidad, pero creo que pese a ello, puedo ya dar el veredicto.

La Cinch de Luma Labs. La mejor correa para cámara réflex del mundo.
La Cinch de Luma Labs. La mejor correa para cámara réflex del mundo (Foto: Luma Labs)

Antes que nada he de decir que Luma Labs nos ha facilitado una unidad de prueba con todos los accesorios para poder hacer esta review (creo que es imprescindible mencionarlo). Sin embargo, los habituales de Pixelando ya saben que el hecho no tiene influencia alguna sobre el contenido de la review.

Mi recorrido hasta llegar a la Cinch no ha sido corto. Hasta esta mañana, mi D800 llevaba una correa de Nikon comprada en Japón (en los míticos almacenes Yodobashi Camera). No es amarillo chillón como las correas OEM (las que vienen por defecto) y es más ancha de lo normal, pero no deja de ser una correa de cuello.

Pero cualquiera que haya estado siguiendo los foros de fotografía sabe que desde hace unos años, las correas de tipo sling se han puesto de moda. La culpa la tiene BlackRapid, los fabricantes de la primera correa de este tipo, cuya peculiaridad es que utilizan el enganche que nuestras cámaras llevan para el trípode en lugar de los dos diseñados para tal efecto en la parte superior de la cámara.

El enganche de mosquetón de la Blackrapid S4 y su modo de empleo
El enganche de mosquetón de la Blackrapid S4 y su modo de empleo (Fotos: Blackrapid)

El resultado es que la cámara cuelga boca abajo y en lugar de llevarla en la parte frontal (con el consabido efecto rebote sobre el estómago al caminar, efecto que empeora cuanto mayor y más cara es la combinación cuerpo-objetivo) se lleva en la parte de atrás de la cadera (allá donde la espalda pierde su casto nombre) pegada al cuerpo.

Las correas Blackrapid han contado con un notable éxito, y tan sólo es necesario darse una vuelta por su página web para comprobar que el negocio ha florecido y se han convertido en un fabricante con cierto poderío y expansión en su línea de producto. He de decir que personalmente considero estas correas una opción excelente que tiene muchísimos adeptos.

Sin embargo existen un par de inconvenientes:

1. Punto de enganche. Lo malo de ser ingeniero es que a veces leer cosas como ésta te hacen pensar que poner todo el peso de la cámara colgando del punto de enganche del trípode puede que no sea bueno. Es cierto que la cámara puede colgar de dicho punto en un trípode y estar de lado o incluso boca abajo. Lo que no es cierto es que al mismo tiempo esté sujeta a movimiento que puede generar cargas adicionales en el tornillo (y por ejemplo incluir torsión, algo que en el trípode no sucedería nunca) o poder provocar una ruptura por fatiga.

Es cierto que miles y miles de usuarios en todo el mundo utilizan este tipo de correas y hay poquísimas historias de roturas, pero lo cierto es que conforme aumenta el precio de mi equipo, me cuesta más fiarlo todo a dicha carta.

2. Ergonomía. Pese a la gran mejora que supone una correa tipo sling frente a las tradicionales, las blackrapid tienen un problema: la longitud de correa necesaria para que la cámara cuelgue en un punto cómodo del cuerpo y quede pegada mientras caminamos (sin rebotar) es diferente de la longitud que la correa debe tener para poder tomar fotos con comodidad. Por otra parte, dicho punto “cómodo” del cuerpo varía con las personas. En función de la altura o incluso de la zona de confort, podemos querer llevar la cámara más baja en la cadera (atrás) o en una posición lateral cerca de la cintura.

Hace ya algunos años, una pequeña empresa de Portland (Oregon) desarrolló la Luma Loop una correa que de inmediato generó una base de apoyo importante entre la comunidad de fotógrafos en Estados Unidos. El concepto era una correa de tipo sling que permitía conectarse a varios puntos de la cámara y que estaba diseñada para variar la longitud de la misma sobre la marcha. El éxito fue inmediato, sin embargo, el sistema americano de patentes puso fin a la Luma Loop gracias a una patente otorgada a Blackrapid, seguramente de manera injusta (no tiene desperdicio la página que Luma Labs publicó al respecto).

Esto podría haber supuesto el fin de una pequeña firma como Luma Labs, pero lo cierto es que yo soy de los que piensan que los cambios deben verse como oportunidades y no como problemas, y así hicieron los chicos de Luma Labs. El resultado fue Cinch.

La correa resultante, ya en su segunda versión, ha generado muchísimo ruido (pese a su pequeña cadena de distribución). Para los que tengáis tiempo y queráis saber mucho acerca de su diseño, problemas, etc., os recomiendo el hilo en los foros de fotografía de Canon en USA, con más de 1300 mensajes y subiendo, sólo en torno a esta correa.

Pero vayamos a las características que la convierten en la mejor del mundo para mi gusto:

1. Puntos de enganche: Cinch puede engancharse como la Blackrapid directamente al tornillo del trípode. A diferencia de la Blackrapid la correa no desliza por un mosquetón (este era el motivo de la famosa patente) sino que queda fija. Sin embargo, Cinch puede conectarse también a dos puntos de enganche (a elegir entre los tres disponibles: el del trípode y los dos tradicionales de la cámara).

A mí personalmente, con mi configuración actual, me gusta llevarla en el tornillo del trípode y la anilla izquierda de la cámara. Esto reparte mejor las cargas y seguro que la cámara lo agradece.

Detalle de la correa Cinch y cómo se conecta en distintos puntos de la cámara.
Detalle de la correa Cinch y sus hebillas de ajuste negras y cómo se conecta en distintos puntos de la cámara. (Foto: Luma Labs)

2. Placa para trípode. Uno de los mayores problemas con las Blackrapid es que el tornillo que se utiliza de enganche inutiliza la posibilidad de montar la cámara en un trípode. La solución en Cinch es brillante: la correa puede comprarse con una placa propietaria (compatible Arca, con lo que se puede utilizar en muchos trípodes) que es la que permite el enganche con dos puntos. La placa es de un polímero extremadamente resistente y también ligero. La combinación es muy económica y tremendamente efectiva.

Detalle de la placa compatible Arca que es posible adquirir con Cinch.
Detalle de la placa compatible Arca que es posible adquirir con Cinch. (Foto: Luma Labs)

3. Ajuste de la longitud. Cuando uno lee el foro que citaba anteriormente, se da cuenta que el diseño de Cinch no es casual. Los propietarios de Luma describen cómo las hebillas de ajuste que pueden verse en la foto de detalle de la correa están diseñadas para facilitar su deslizamiento casi inmediato. Habiéndolas probado puedo decir que son muy cómodas y permiten cambiar la longitud de la correa en un instante. Nada como un vídeo para mostrar esto:

Hay que decir que en la primera versión de Cinch, estas hebillas eran metálicas y preciosas y el cambio de longitud se realizaba con un tirador de cuero que proporcionaba a la correa de una calidad premium difícil de reproducir.

La hebilla y tirador de la Cinch original
La hebilla y tirador de la Cinch original

Sin embargo, en la versión 2 (la disponible actualmente) las hebillas son del mismo polímero que la placa de trípode. Greg, el diseñador de producto y propietario de Luma Labs junto con Duncan, el fotógrafo, explica que estas hebillas se volverán a fabricar en función de la demanda de los usuarios (que deberán pagar algo más por ellas). Hay que decir, que siendo consecuentes, Luma Labs redujo el precio de Cinch al sacar la versión 2.

4. Tamaño. Un aspecto importante de una correa es el volumen que la misma ocupa. En mi caso, al final del día la cámara vuelve a su bolsa, y la correa con ella. Una correa voluminosa (con bolsillos para tarjetas que nunca usaré) ocupa mucho más y me quita espacio en la bolsa. Asímismo, una correa pequeña es más discreta y ayuda a que no nos roben la cámara.

5. Flexibilidad. Cinch viene con una serie de accesorios que la hacen muy adaptable. Aparte de la mencionada placa, tienen un enganche flexible para poder ubicarse debajo de una placa de trípode cualquiera. Además, cuentan con un nuevo punto de apoyo para teles de gran tamaño (objetivos que tienen su propio apoyo de trípode), unos enganches rápidos para poder montar y desmontar la correa rápidamente, y una correa de mayor longitud para personas más altas (he de decir que con 1m 86cm, la versión estándar tiene una longitud más que suficiente para mí).

Pero por encima de todo, Luma tiene planes de ofrecer añadidos “premium” como las hebillas metálicas que comentaba previamente, y que sinceramente convierten a esta correa en tremendamente configurable.

En definitiva, pese a haber considerado alternativas como las Upstrap, las Optech y muchas otras, me quedo con la Cinch. Es cómoda, discreta, versátil y dentro de las alternativas sling, la que creo puede ser menos perjudicial para mi equipo (toco madera).

Ahora sólo me queda probarla en campo, y tal como le prometí a Duncan (de Luma Labs) traeremos alguna foto desde Machu Picchu con la correa.

La Cinch con la placa de trípode incluída, tiene un coste de 60$, más gastos de envío.

Cinch, de Luma Labs

10 consejos para evitar que te roben la cámara estas vacaciones

Salir de vacaciones con buen material fotográfico al cuello o al hombro siempre es un desafío. Desde siempre, yo he sido un poco paranóico al respecto, aunque los he visto peores. Todos sabemos que cuando viajamos somos especialmente vulnerables y ser precavido no está de más. Hace unas semanas me encontré el siguiente video:

Por una parte me dije “profesional, muy profesional” (parafraseando al gran Pazos):

Al parecer, el robo se dio en San Petersburgo,… y aunque lo primero que hice fue preguntarme quién lo grababa y cómo esta persona había conservado su cámara (con tanta profesionalidad alrededor,… y me cuesta creer que sea parte del equipo que da el golpe), lo cierto es que parece una situación que bien pudiera pasar al común de los mortales.

Por otra parte, confirmé que era imposible proteger una mochila, la cámara con el zoom llamativo y, sobre todo, el plano de la ciudad al mismo tiempo. Por eso, y para evitar males mayores entre los lectores de pixelando, he decidido elaborar una lista de los 10 mejores consejos para conservar nuestra cámara estas vacaciones:

1. Cambia la correa. A todos nos hace mucha ilusión que nuestra correa muestre en amarillo fluorescente la marca y modelo de nuestra cámara. Eso sí, cualquier amigo de lo ajeno aficionado a las cámaras sabrá a decenas de metros de distancia cuánto dinero cuelga de nuestro cuello. Uno de estos días tendremos una entrada sobre correas, pero mientras tanto, cambia la tuya por una más discreta.

2. Elige bien la bolsa. Si la correa es importante, también lo es la bolsa. Cuanto menos “Canon” o “Nikon” diga mejor. Hoy en día existen bolsas discretas que ni siquiera parece que contengan una cámara en su interior (las llamadas “messenger bags”). Marcas como Crumpler se han ganado una reputación a base de hacer bolsas que no parece que tengan nada valioso dentro. La oferta es amplísima en la mayoría de las mejores marcas, pero es difícil elegir bien. Otro buen asunto para una futura entrada.

3. No dejes que la cámara pille frío (o calor). De nada sirve tener una bolsa discreta si la cámara siempre está fuera. Guarda la cámara cuando no la uses. Por eso es tan importante que nuestra bolsa, aparte de discreta, nos facilite un acceso instantáneo (al mismo tiempo que seguro) a nuestra cámara. Algunos modelos incluso llevan potentes velcros que permiten un acceso rápido (aunque ruidoso) a nuestro equipo.

4. Dime por dónde andas,… Ser prevenido tiene mucho que ver con poder pasar unas vacaciones tranquilas. No hay que confundirlo con miedo, pero ser consciente de nuestro entorno y los posibles peligros del mismo nos puede ahorrar muchos problemas. Lugares muy turísticos o abarrotados de personas son perfectos para que nos fuercen a comprarnos otra cámara.

En lugares emblemáticos por ser trampas de turistas, mucho cuidado con supuestos guías, lugareños samaritanos y amantes de la conversación en general. Muchas veces, como buen ilusionista, tan solo quieren desviar nuestra atención.

5. Pegado a ti. Hace no mucho presencié como unos ladrones se agenciaban el bolso de una turista que cenaba tranquilamente con unos amigos. El bolso se encontraba debajo de la mesa que compartían 4 personas. Es obvio que no siempre vamos a poder tener nuestra bolsa o nuestra cámara encima nuestro, pero incluso en esas circunstancias deberíamos mantener el contacto físico con nuestro equipo. Yo suelo enrollar la correa de mi bolsa a mi pierna si alguna vez he de dejarla en el suelo,… y por supuesto no le quito ojo de encima.

6. Identifica tu equipo. Hay potentes razones por las cuales deberíamos apuntar todos los números de serie de nuestras cámaras/objetivos. Por una parte, si nos los roban y tenemos seguro (algo no desdeñable si viajamos a países con riesgo) nos ayudará mucho el tener dicha información para reclamar a la aseguradora. Por otra, será de utilidad si por un casual la policía recuperara tu cámara. Incluso en el caso de que la policía no lo logre, tal vez tú si (como este chico de San Francisco).

Si por lo que fuera, no hubieras podido grabar el número de serie de tu cámara, siempre puedes coger una de tus fotos originales y utilizar esta web:

http://www.stolencamerafinder.com/

En ella, a partir de una foto obtenemos el número de serie de una cámara. Nos podría incluso servir para saber si una foto sospechosa está hecha con la nuestra si alguien cuelga fotos en Internet intentando vender nuestra cámara.

En cualquier caso, siempre podéis aplicar el truco del famoso Ken Rockwell (el Chuck Norris de la fotografía) que configura el campo nombre del fichero, comentario y copyright de sus cámaras con sus iniciales o nombre. Cualquier foto hecha con la misma quedará marcada.

7. Muestra confianza. Como en los documentales del National Geographic con los antílopes, los cacos huelen el miedo del turista (en este caso la desorientación). Pongamos nuevamente en el video de San Petersburgo como ejemplo. Ese plano de la ciudad desplegado al viento, ese aspecto de turista de libro… Es evidente que en ciertos ámbitos nunca pasaremos inadvertidos, pero sí podemos parecer unos viajeros experimentados que conocen bien el lugar. El aplomo y evitar el aire de presa fácil nos pueden descartar como objetivo.

8. Siempre de mano. Este consejo tiene doble objetivo. Las maletas que facturamos siempre pueden resultar atractivas para algunos indeseables (especialmente si enviamos material fotográfico que deberá ir en recipientes especiales). Por otra parte, cualquiera que se haya asomado a la ventanilla de un avión, ha podido ver cómo algunos empleados de las líneas aéreas practican el lanzamiento de martillo con los bultos facturados (aunque hay que decir que hay pasajeros que parece que facturen yunques).

Por ello, hay que intentar que todo el equipo fotográfico viaje con nosotros en cabina. Por lo general las compañías permiten un trolley de dimensiones cada vez más reducidas (las típicas 55x40x20) y un bulto adicional (portátil, bolso ó ¡cámara!). Si tenemos una bolsa que se acople bien en la parte superior del trolley enganchada al asa del mismo (mi Lowepro Nova AW200, pese a ser muy grande queda discretita) pasaremos inadvertidos (las tripulaciones de los aviones si os fijáis viajan igual. Procurad no llevar nada más).

la lowepro nova AW 200 permite acoplarse al trolley mediante una cinta de tela en la parte posterior
la lowepro nova AW 200 permite acoplarse al trolley mediante una cinta de tela en la parte posterior

9. Cuidado en los hoteles. Las habitaciones de los hoteles son por desgracia más accesibles de lo que quisiéramos. El momento de limpieza de la habitación (cuando está con la puerta abierta) puede ser aprovechado por cualquiera para ver ese maravilloso objetivo que con placer estrenamos en el viaje y que hemos dejado descuidado encima de la cama para bajar a desayunar.

El uso de las cajas fuertes de la habitación, o incluso la del hotel (para los pros con cristales de tamaño considerable) lleva poco tiempo y al menos les dará a muchos de los cacos más trabajo (y si hay que reclamar a un seguro, no podrán considerarlo hurto al estar bajo llave).

10. Toca madera. Voy a ser el primero en seguir este consejo. Llevar equipo caro encima siempre comporta un riesgo y es imposible evitarlo por completo (salvo que decidamos no usarlo nunca). Por ello, hay que confiar también en no tener mala suerte. Pese a todo, estos diez consejos que no son más que sentido común, deberían hacer que concluyamos nuestras vacaciones sin sobresaltos la gran mayoría de las veces.

Pero que conste en acta que hay mil cosas que pueden ir mal, como se encarga de demostrar Internet. He aquí un par de videos en los que unas gaviotas roban una cámara (una gopro ligerita, claro) y un pulpo decide dar un “tirón” a un submarinista que acaba persiguiéndolo por medio océano.

¡Felices vacaciones y buenas fotos!

Robo de Gopro por gaviota (caso 1)

 

Robo de Gopro por gaviota (caso 2)

 

Pulpo aficionado a la fotografía

octopus steals my video camera and swims off with it (while it’s Recording) from Victor Huang on Vimeo.

La importancia del revelado en Camera Raw

La segunda oportunidad

Hace muchos años (debe ser que me estoy haciendo viejo) había un programa en Televisión Española. En la cabecera, un coche chocaba contra una piedra y se nos planteaba que bueno sería en ocasiones contar con una segunda oportunidad.

Por alguna razón nuestro cerebro saca recuerdos del baúl que creíamos olvidados, y la Segunda oportunidad me vino a la cabeza al hacer una entrada sobre el Camera Raw. Al fin y al cabo, para los que venimos de hacer foto con película química, el disparar en RAW se ha convertido en una nueva oportunidad para realizar correcciones que antes, como mínimo, requerían el acceso a un laboratorio para el revelado. Una oportunidad para poder corregir decisiones que muchas veces se toman en una décima de segundo.

En nuestros cursos siempre explico que una vez se descubre el RAW, nunca se vuelven a hacer fotos solo en jpg (como toda afirmación categórica, esta debiera considerarse en el contexto adecuado). El almacenamiento es hoy en día barato (comparado con la inversión en equipo fotográfico) y para cualquier aficionado a la fotografía, hacer las fotos en RAW debería estar fuera de toda cuestión.

El revelado de archivos RAW puede hacerse mediante los software propietarios de los fabricantes de cámaras (Nikon y Canon, por ejemplo, tienen los suyos) y podría discutirse que es la manera de obtener los mejores resultados. Pero desde hace ya una década, Adobe ofrece dentro de Photoshop el Camera Raw. Personalmente, y dado que tengo cámaras de varias marcas, prefiero dominar el programa de Adobe (presente en Photoshop y Lightroom) que me permite revelar los archivos de cualquier cámara presente y futura.

En cuanto a la calidad de los resultados, personalmente creo que el resultado de un revelado depende en gran medida de los gustos personales y del conocimiento del programa utilizado. Por ello, aunque es muy probable que si tuviera un perfecto conocimiento del Nikon Capture NX2, mis revelados de RAW serían potencialmente mejores, en la realidad, domino mucho mejor el software de Adobe y ello me permite conseguir el resultado que busco de manera más fácil y consistente.

El número de funciones de Camera Raw ha ido creciendo desde su creación en 2002 (apareció con la versión 7 de Photoshop como un plugin) y resultaría imposible cubrirlas en este post. Pero si al menos consigo transmitir la potencia del programa para revelar y mejorar nuestras fotografías, habré cumplido mi misión. Este es un ejemplo de una fotografía tal cual sale de la cámara y tras una edición de 3 minutos en Camera Raw:

Antes y después de un revelado con Camera Raw
Antes y después de un revelado con Camera Raw

Los usuarios de Photoshop puede que piensen inmediatamente que este tipo de edición también es posible sin recurrir al Camera Raw (existen una serie de herramientas en Photoshop que nos permitirían obtener un resultado como mínimo parecido). Sin embargo, Camera Raw trabaja con el archivo nativo del sensor de la cámara, por lo que la cantidad de información que contiene dicho archivo es mucho mayor que la que la contenida en un jpg típico de 8 bits.

Eso quiere decir que las ediciones en Camera Raw suelen tener una calidad final mucho mejor que aquellas que hacemos en Photoshop a partir de los jpg que la cámara. Una buena edición en Camera Raw debería producir una imagen incluso mejor como la original que sale de la cámara. Esto debe notarse en detalles como el ruido o los artefactos que un visionado al 100% a veces muestra:

Detalle Revelado Camera Raw
Detalle al 100% de la imagen revelada en Camera Raw (pulsar para ampliar)

Como ya comentába en aquel post de hace unos meses sobre la ética del Photoshop, el revelado de imágenes ya existía antes del Photoshop y un revelado en Camera Raw, pese a las grandes mejoras que puede suponer, no debe considerarse (en la mayoría de las ocasiones) como un retoque. De hecho cualquier cámara digital (incluso las de nuestros teléfonos móviles) realizan un revelado del archivo raw con herramientas muy similares a las disponibles en Camera Raw. De hecho, cualquier cámara antes de mostrar la imagen en la pantalla realiza al menos algún ajuste en las siguientes funciones:

  • Balance de blancos (temperatura de color de la fotografía)
  • Enfoque (aumenta nitidez)
  • Reducción de ruido
  • Corrección de distorsión de lente y viñetas
  • Corrección de luces y sombras
  • Interpretación del color y determinación del nivel de saturación
  • Curva “S” para incrementar contraste

En definitiva, se trata de tomar control acerca de cómo la imagen que hemos capturado se plasma finalmente. Y de hecho, con el rango dinámico y la profundidad de color de 14 bits de algunas de las cámaras actuales, realmente supone tener una segunda oportunidad de acertar con nuestra foto (de ahí la referencia al principio de la entrada).

Revelar una imagen en Camera Raw es un proceso sencillo, pese a que dominar los fundamentos que lo permiten y un control total del proceso requieren una dedicación mucho mayor. Seguramente dedicaremos muchas más entradas en Pixelando a todos esos detalles, pero mientras tanto, dejo al lector con 3 mensajes clave:

  1. El revelado en raw proporciona un control total sobre las imágenes que capturamos con nuestra cámara digital. Por ello, si consideramos una afición relativamente seria a la fotografía, esta será una de las características imprescindibles de nuestra cámara.
  2. El guardar todas nuestras fotos en formato raw nos garantiza la mayor flexibilidad y posibilidad de edición de nuestras imágenes que existe. La memoria (tarjetas y disco duro) es mucho más barata que el resto de nuestro equipo.
  3. Dominar el revelado en raw es imprescindible para cualquier fotógrafo aficionado o profesional.

Para no dejar en ascuas a los apreciados lectores, aquí adjunto una serie de enlaces a documentación online de Adobe acerca de cómo usar el Camera Raw:

 

 

GPS para réflex Nikon. Georreferencia tus fotos por poco dinero.

Parece mentira, pero después de gastarse miles de euros en una cámara, uno se pregunta por qué las reflex digitales de gama alta no tienen un GPS incorporado. Con la aparición de los smartphone, es cada vez más habitual georreferenciar las fotos para saber en qué lugar del planeta se han tomado. Para los que hacemos mucha fotografía de viaje es genial saber exactamente dónde se encuentra aquel restaurante nada turístico de Nueva York en el que acabamos después de perdernos un par de horas o aquel pueblecito perdido del Pirineo con unas vistas espectaculares.

Una foto georreferenciada nos permite recordar dónde capturamos cada imagen. Bicicletas en Pienza (mostrado en flickr)

Además, para mayor indignación de los usuarios de cámaras réflex, existen ya muchas “point and shoot” (cámaras pequeñas) con el GPS incorporado. Curiosamente las cámaras de un perfil menos “profesional” son aquellas que tienen más probabilidades de contar con un chip localizador. Y lo mismo sucede con las reflex, algunas de ellas (como la Canon 6D) ya cuentan con GPS, pero sus hermanas mayores no.

Por ello, para algunos de los usuarios de DSLR de gama alta de Nikon resulta importante encontrar una solucíon compatible. Nikon nos presenta una solución, pero por desgracia es poco elegante y práctica. El Nikon GP1 es caro, engorroso, poco práctico y encima queda feo en la cámara. Se monta en la zapata del flash, pero aparte necesita un cable al conector de 10 pines de la cámara.

La unidad de GPS Nikon GP1. Una alternativa poco elegante para georreferenciar las fotografías.

Por eso, hace tiempo me la “jugué” y pedí un emisor/receptor para GPS bluetooth para mi Nikon D300. Era el AOKA AK-4NII y lo que hacía era conectarse por bluetooth a un receptor GPS? No sé si lo recordaréis pero no hace mucho, se utilizaban estos receptores GPS para conectarlos al móvil por bluetooth y poder usar sistemas de navegación (antes de que los smartphone vinieran con GPS).

Lo mejor del cacharrillo es que se acopla a la cámara y uno puede virtualmente olvidarse que lo lleva colocado, con lo que las fotos se van georreferenciando sin prácticamente darse cuenta. El aspecto, colocado es absolutamente discreto (especialmente en cámaras profesionales o con grip -ver en la parte superior derecha)

El AK-NII colocado en varias cámaras Nikon

Sin embargo es cierto que el tener que estar pendiente de la batería del receptor externo GPS (se carga por USB) es un tanto engorroso y por eso la solución está lejos de ser perfecta.

Hace poco AOKA anunciaba el AK-G, una cajita casi idéntica al AK-NII pero que ya incorpora el chip GPS, por lo que no es necesario ningún aparato adicional. El invento cuesta tan solo 79 dólares en Amazon.com, por lo que frente a los más de 250 del GP1 de Nikon, nos encontramos nuevamente ante una decisión fácil de tomar.

El AOKA AK-G. Una unidad de GPS integrada para Nikon DSLR

Además, por una módica cantidad adicional, AOKA nos facilita también un disparador remoto por cable que se conecta con un mini-jack a la unidad de GPS para disparar la cámara (ya que el GPS utiliza y bloquea el conector de 10 pines que se utiliza con este fin, por lo que no es posible utilizar simultáneamente los disparadores convencionales).

Queda por ver cuál es el consumo de batería de esta nueva unidad (el anterior por bluetooth tenía un consumo casi despreciable, y tan solo había que cargar independientemente la unidad externa de GPS). Con el nuevo modelo será la batería de la cámara la que alimente todo el circuito. Sin embargo, con las nuevas baterías (las nuevas cámaras consumen mucha batería en modo video y Live View, y las baterías actuales tienen más capacidad) y los circuitos GPS cada vez más eficientes, no veo porque esto deba ser un problema.

Sin duda, una de las soluciones más elegantes que yo haya visto para georreferenciar con las reflex Nikon de gama alta.

Nikon D600. ¿La full frame asequible? – Precio y especificaciones

En los últimos días parece confirmarse que Nikon quiere cambiar el mercado de las DSLR (cámaras réflex digitales). Tras la aparición de la D800 el cambio de concepto de la marca japonesa se hizo visible, sustituyendo la D700 (una cámara con pocos píxeles pero una excelente calidad a baja luz) por la D800, que rompía la barrera de los 30 Megapíxeles y apostaba por cantidad, pero también por mucha calidad.

Ahora le ha llegado el turno a la D600. Si las especificaciones que publica la siempre bien informada NikonRumors son correctas, estamos ante una DSLR full frame (de sensor de 35mm) a un precio muy asequible (se rumorea en torno a 1500$, lo que podría convertirse en unos 1200 Eur).

Imagen filtrada de la Nikon D600 (Xitec.com)

Evidentemente, este precio es de todo menos barato para la mayoría de los mortales, pero si pensamos que hasta hace tres años los sensores de tamaño completo eran exclusivos de cuerpos profesionales (cámaras que, sin objetivos, valen más de 5000€) lo cierto es que la perspectiva a más de uno le está poniendo los dientes muy largos.

Es importante destacar para los no iniciados que una cámara con un sensor FX (denominación que Nikon utiliza para los sensores Full Frame o de 35mm) puede que no sea compatible con nuestros objetivos actuales.

Saldremos de dudas dentro de pocos días, pero con las especificaciones prometidas parece muy difícil justificar la compra de la D800 por la diferencia de precio. Habrá que esperar para ver cómo se comporta el sensor de la D600 (el de la D800 es espectacular) así como el sistema de enfoque, una de las parcelas en las que Nikon está teniendo más problemas últimamente.

Estas son las previsibles especificaciones de la D600 (Nikonrumors.com):

  • Sensor de 24.7MP full frame
  • Peso: 760g (850g con batería y tarjetas de memoria) -la D800 pesa 900g
  • Pantalla de 3.2″ LCD con 921.000 píxeles y sensor de luz
  • Salida HDMI
  • Compresión de video: H264/MPEG-4
  • Video Full HD con 30p, 25p, 24p, HD with 60p, 50p, 30p, 25p
  • Visor con cobertura del 100%
  • Motor de enfoque incluido en el cuerpo (para objetivos autofocus sin motor)
  • Cuerpo de aleacción de magnesio (solo la parte superior y trasera) y sellado anti-elementos
  • Rango ISO: 100-6400 (con Lo-1 ISO 50 y Hi-2 ISO 25,600)
  • 39 puntos de enfoque AF (con opción de 11), 9 de ellos de tipo cruz
  • Detección de caras en el enfoque
  • Compensación de exposición: ±5 EV (igual que la D800)
  • Batería EN-EL15 recargable de ión Litio
  • Disparo de ráfaga de 5 fps -disparos por segundo (igual que la D700, la D800 tiene 4fps)
  • Máxima velocidad de obturación de 1/4000 s
  • 2 ranuras de tarjeta SD card con soporte Eye-fi para transmisión Wifi
  • Flash integrado con velocidad de sincronización de 1/250 s
  • Dos configuraciones de usuario: U1 y U2
  • Botón de Fn
  • Modo de recorte DX automático
  • Editor RAW incorporado
  • Función time-lapse
  • Función HDR
  • Grip externo de batería nuevo
  • Procesado de imagen de 16 bits
  • Procesador Expeed 3
  • Máxima grabación de video: 30 minutos
  • Micrófono integrado
  • 19 modos de escena
  • Vida útil: 150.000 actuaciones (la D800 tiene 200.000)

¿Cómo elegir tu primera cámara digital seria?

En mis cursos, es muy habitual que los alumnos se aproximen después de alguna de las clases y pregunten acerca de qué cámara deben comprarse. Siempre les contesto que “la más barata”. Tras contemplar su mirada escéptica durante un par de segundos insisto: “no, en serio, la más barata”.

La elección de una cámara fotográfica no es un problema trivial. Se trata de una decisión que implica muchos factores y que probablemente no tenga una solución única. Pero lo que sí parece claro es que el uso final de la cámara determinará la elección. Para el usuario ocasional tal vez una compacta con controles manuales y óptica luminosa (como la Canon S100) sea más que suficiente. Estas cámaras permiten un control similar al de las reflex, pero con un tamaño minúsculo. Son la élite de las “point and shoot” (compactas).

(Nota: hemos sabido luego que Canon ha encontrado un problemilla en alguna de estas cámaras. Ante la duda, los modelos anteriores, casi idénticos, S90 y S95 pueden servir -y en ocasiones encontrarse a precios muy bajos)

Canon S100 – Una compacta para fotógrafos muy serios

El amateur viajero tal vez prefiera una cámara con mejores ópticas de tipo intercambiable que le proporcione gran calidad de imagen, pero no quiera el volumen adicional de una réflex. Las cámaras sin espejo (mirrorless) están copando el mercado y algunas son más caras que sus equivalentes en reflex. Ejemplos destacados son la Fuji X-Pro 1, la Olympus OM-D E-M5 o la Sony Alpha NEX-7.

La Fuji X-Pro 1. Una mirrorless de alto standing

Sin embargo, las reinas siguen siendo las reflex digitales (DSLR – Digital Single Lens Reflex). Los profesionales y amateurs serios consideran este formato la referencia (dejando fuera a formatos superiores) y aquí Canon y Nikon sin duda lideran la carrera. Sin embargo, incluso dentro de las DSLR, la gama es amplísima y desde las cámaras de entrada con objetivo de kit (habitualmente un 18-55) y que oscilan los 500 Eur a las semi-profesionales como la Nikon D800, que como decíamos parece en la actualidad la cámara más deseada del planeta, existe una amplia gama de opciones.

La elección dependerá como decía del uso y habrá que responder a preguntas como:

  • ¿Cuánto me quiero gastar?
  • ¿Me importa el peso o el tamaño?
  • ¿Cuánto valoro la calidad? (frente a peso, tamaño y precio)
  • ¿Voy a seguir invirtiendo en fotografía, o esta es mi compra final

Ninguna de estas preguntas nos contestará acerca de la marca que debemos elegir. Pero sí nos darán pistas acerca de qué tipo de cámara comprar y el nivel de precio. Se trata sin duda de una decisión difícil, que puede llevar a cientos de horas de lectura en la red como las que probablemente le estés dedicando ahora.

La diferencia entre las grandes marcas es mínima y aunque existen avances tecnológicos que las separan durante algún tiempo, todas las marcas son capaces de ofrecer productos similares en un tiempo razonable. Por ello, como ya sabes que no te voy a dar una piedra filosofal te dejo con mis reglas básicas para la compra de una cámara:

  1. Decide para qué quieres la cámara. ¿Cómo la vas a usar la mayoría de las veces?
  2. Elije qué tipo de cámara te conviene: a) Compacta, b) sin espejo, c) reflex
  3. Si estás leyendo este blog, debes haber elegido b) o c) -a no ser que estemos hablando de una segunda cámara-. Si no lo has hecho, cambia tu elección
  4. Elige marca
  5. Compra la más barata que cumpla tus necesidades en 1)
  6. Si es un capricho, olvida los pasos anteriores. Cómprate la que te gusta (si la puedes pagar)

Los pasos 4) y 5) son intercambiables. Tal vez la marca venga determinada buscando el precio más barato, o puede que hayas heredado ópticas de una determinada marca. Pero hagas lo que hagas, compra la cámara más barata.

¿Por qué? Esta entrada es para gente que quiere comprarse su primera cámara seria (si sigues leyendo debes ser uno de ellos). Y si como a muchos te va a gustar esto de la fotografía, prefiero que guardes tu dinero. Porque pronto descubrirás que la diferencia no la marca la cámara. El fotógrafo es lo más importante… pero si hay un elemento del equipo que es determinante, son los objetivos. Pronto aprenderás que estos son casi siempre mucho más caros que los cuerpos (las cámaras) y desearás tener algo más de dinero disponible.

Además, la tecnología digital avanza a una velocidad tremenda. Ahora no debes saber mucho de fotografía aún (no tienes tu primera cámara seria), pero para cuando hayas aprendido, posiblemente el mercado ofrezca por menos dinero del que te gastaste en tu primera cámara una opción mucho mejor.

Es más, puede que en un par de años te convenzas que la marca X es mejor que la Y, y que estabas equivocado. Puede que tu novio/a sea un fanático de la marca Z y quieras cambiarte, o puede que hayan inventado algo nuevo. En cualquiera de los casos, salvo que tengas muy claro lo que quieres, en fotografía digital es mejor asegurar. Todo cambia muy rápido. Por eso mi consejo sigue siendo que compres barato. No te preocupes, que seguro que gastarás más dinero en esto de la fotografía antes de que te des cuenta.

Curso de Photoshop CC 2017 Avanzado y Fotografía Digital

  • 295 Eur / 245 Eur (precio reducido)
  • 33ª Edición –  45 horas (4.5 ECTS)
  • Del 6 de octubre al 22 de diciembre de 2017
  • Diez clases los viernes de 15:30 a 20:30
  • Certificado de la Universitat Politècnica de València
  • Dirigido a principiantes y usuarios medios que desean alcanzar un nivel avanzado de Photoshop
  • Más información: info@cursophotoshop.com
  • Próximas ediciones:
  • Marzo 2018

Los mismos conceptos que presiden Pixelando son los que aplico en mis cursos de Photoshop y fotografía digital. El Photoshop es un programa extremadamente potente y complejo, hasta el punto que resulta prácticamente imposible dominarlo en su totalidad. Siempre existen rincones oscuros en los que habitan herramientas que no hemos necesitado y quizás no necesitemos jamás.

Por ello, dominar el Photoshop no es conocer todas y cada una de sus funciones. Es necesario contar con una base muy sólida de sus conceptos más fundamentales (capas, canales, máscaras, filtros, herramientas principales) pero su verdadero manejo avanzado viene de la sabia combinación de todos ellos. Una buena base en Photoshop siempre nos permitirá resolver un problema en poco tiempo, aunque nos tengamos que aprender una nueva herramienta.

Por otra parte, muchos de nuestros alumnos son fotógrafos aficionados que han descubierto un nuevo mundo en el campo de la fotografía digital y quieren obtener imágenes fantásticas. Sin embargo, aunque el Photoshop y el Camera Raw nos van a permitir una libertad creativa sin precedentes con nuestras fotos, una buena técnica fotográfica y unos conocimientos básicos de fotografía nos ahorrarán mucha edición posterior y nos proporcionarán una gran satisfacción.

Es decir, a veces la mejor solución (o retoque) es no necesitar ninguna solución. Una buena foto de partida, surgida de un conocimiento adecuado de nuestra cámara digital y de la técnica necesaria, puede ser mucho más importante a la hora de obtener resultados que un gran dominio del Photoshop aplicado a una mala fotografía de partida.

Empire State - Antes y después de un revelado de 3 minutos en Adobe Camera RAW
Empire State Building – Antes y después de un revelado de 3 minutos en Adobe Camera RAW

Gracias a este enfoque, probado durante un gran número de ediciones, nuestro curso de Photoshop consigue satisfacer tanto al principiante como al usuario habitual del programa. El primero consigue adentrarse de manera intensiva en el mundo de la edición digital de imágenes. El segundo obtiene una profundidad mucho mayor en el conocimiento del programa, pero también en sus bases técnicas.

El curso decepcionará a aquellos alumnos que esperen una revisión pormenorizada de cada elemento de menú. Sin embargo, aquellos que busquen aprender a utilizar o hacer servir mejor el Photoshop para aplicaciones reales, probablemente encontrarán aquello que buscaban. Por ello, aunque entre nuestros alumnos contamos desde principiantes que llegan sin haber utilizado nunca el programa a profesionales del sector, el grado de satisfacción de todos ellos es extremadamente alto.

Resultado de una encuesta típica en uno de nuestros cursos:

  • El profesor domina la materia: 9,3/10
  • El curso tiene un enfoque aplicado: 9,6/10
  • El profesor es un buen profesor: 9,6/10
  • Mis expectativas han quedado satisfechas: 8,6/10

Más información: info@cursophotoshop.com


Temario

1 – Introducción y conceptos básicos
Introducción a la imagen digital. Imágenes vectoriales y mapas de bits. Tipos de archivos, características, ventajas e inconvenientes. El espacio de trabajo en Photoshop CS6, novedades. Paneles, herramientas y opciones en Photoshop. Introducción a las capas: Concepto y manejo de capas. Herramientas de selección en Photoshop (I): Marcos rectangular y elíptico, lazo y lazo poligonal, varita mágica y herramienta de selección rápida, selección por gama de colores, otras herramientas de selección.

2- Selecciones avanzadas y máscaras en Photoshop
Herramientas de selección en Photoshop (II). Introducción a los canales alfa y los conceptos de selección avanzada en Photoshop. Almacenamiento de selecciones en Photoshop. Las máscaras en Photoshop y su relación con los canales alfa. Manejo avanzado de capas. Ejercicios prácticos.

3.- Modificación de la luz en Photoshop
Uso avanzado de máscaras de capa. Introducción a las herramientas de control de la luminosidad en Photoshop. Uso avanzado de niveles y curvas. Transformación avanzada de imágenes en blanco y negro. Ejercicios prácticos.

Vista de la ciudadela desde la montaña Machu Picchu (Nikon D800, 14-24mm, f/8)
Vista de la ciudadela desde la montaña Machu Picchu (Nikon D800, 14-24mm, f/8)

4.- Edición no destructiva en Photoshop
Modos de fusión de capas. Efectos de capas. Capas de ajuste. Introducción a los objetos inteligentes y los distintos tipos de capas. Filtros inteligentes. Edición por zonas en imágenes en Photoshop con curvas, niveles y máscaras. Ejercicios prácticos.

5.- Introducción a la fotografía (I)
Conceptos básicos de fotografía. Elementos de una cámara digital. Modos de utilización de una cámara digital (prioridad a la apertura, a la obturación, modo programa y manual). Compensación de la exposición. Sensibilidad ISO, manual y automática. Selección de lentes. Modos de medición de luz. Fotografías en situaciones complicadas de luz. Uso adecuado del flash. Ejercicios prácticos. Criterios de selección y compra de cámaras fotográficas.

Palace of fine Arts. Foto realizada con una cámara compacta.

6.- Introducción a la fotografía (II)
Técnicas de enfoque. Procesos paso por paso para tomar una buena fotografía en distintas situaciones. Realización de imágenes de alto rango dinámico (HDR) mediante horquillado. Realización de fotografías panorámicas y montaje con Adobe Photoshop. Introducción al formato RAW y al Adobe Camera Raw. Ejercicios prácticos. Salida al exterior para realización de fotografías en campo.

Listo para la caza
Listo para la caza

7.- Revelado avanzado de imágenes (con Adobe Camera Raw)
Estudio en profundidad de las distintas opciones del Adobe Camera Raw (ACR). Edición combinada ACR – Photoshop. Revelado de imágenes HDR con Photoshop y con Adobe Camera Raw. Filtros específicos de fotografía en Photoshop. Flujo de trabajo en fotografía digital (introducción a los programas de gestión de la biblioteca digital como el Lightroom, copias de seguridad y formato de almacenamiento).

Puente y jardín de un templo en Kioto (Nikon D800, 24-70mm, f6.3)
Puente y jardín de un templo en Kioto (Nikon D800, 24-70mm, f6.3)

8.- Edición avanzada de retratos con Adobe Photoshop
2 ejercicios prácticos con retoque avanzado de retratos. Uso del tampón de clonar, pinceles correctores y parches. Retoque de piel, pestañas, ojos, etc. Retoque avanzado de piel mediante la separación de frecuencias. Técnicas avanzadas de retoque.

9.- Mejora de renders con Adobe Photoshop
Aplicación de las técnicas básicas aprendidas durante el curso a la mejora de renders realizados mediante programas de 3D. Añadir luminosidad y volumen. Tratamiento del cristal y los reflejos. Tratamientos de las superficies (reflejos, iluminación, sombras, efectos de agua, añadir hierba y otros tipos de texturas simples). Mejora de la productividad mediante el uso de Photoshop (hasta qué nivel utilizar el motor de render y cuándo pasar a Photoshop para retoques finales). Coloreado de planos en planta y añadido de texturas (parqué, sombras, luces)

Tormenta en ciernes
Tormenta en ciernes (Nikon D7200, 18-200mm)

10.- Día del alumno
Repaso a aquellos conceptos que no hayan quedado claros durante las sesiones anteriores. Técnicas específicas a petición de los alumnos (retratos warhol, tramado, tilt-shift, etc.). Puesta en común de dudas. Ejercicios prácticos.