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Video-tutorial – Corrección de color con balance de blancos en Camera Raw

La entrada sobre la corrección de color ha tenido un gran éxito. Por si quedaba alguna duda, aquí está el video-tutorial. El proceso es idéntico en Lightroom.

La tecnología en los objetivos Nikkor

Recientemente en mi perpetua búsqueda de contenidos interesantes por la red, me he encontrado con un video promocional de Nikon en el que se presentan algunas de las tecnologías que utilizan en la fabricación de sus mejores objetivos.

Detalle del motor eléctrico de enfoque en un objetivo Nikkor
Detalle del motor eléctrico de enfoque en un objetivo Nikkor

Con independencia de que se trate de un video realizado para el marketing, lo cierto es que merece la pena perder 5 minutos viéndolo. Por una parte, podemos ponerle cara a algunas de las palabrejas que decoran los objetivos más caros (Nanocristales, Silent Wave, VR, etc.). Por otra, uno entiende mejor por qué los objetivos pata negra son tan caros.

Y es que como ya hemos dicho varias veces en Pixelando, un buen objetivo puede comprarse relativamente barato. Sin embargo, un objetivo excepcional puede que nos haga renunciar a unas buenas vacaciones. La diferencia es que el pata negra trata de acercarse a la perfección, y la perfección siempre es cara.

 

Tarjetas de memoria y lectores de tarjetas: cómo elegir correctamente

Una de las preguntas que más frecuentemente recibo durante nuestros cursos es la de cómo gestionar los archivos que salen de nuestra cámara digital. Casi todos nosotros hemos experimentado alguna vez tarjetas de memoria corruptas, pérdidas de imágenes, etc.

La elección de la tarjeta de memoria adecuada y al mismo tiempo la correcta gestión de la misma pueden suponer una gran diferencia. Sin embargo, existe la errónea creencia de que una tarjeta muy rápida es imprescindible para realizar fotografía digital. En concreto hay que comprender cómo funciona la memoria de una cámara digital:

Flujo de datos en una cámara digital
Flujo de datos en una cámara digital

Como puede observarse en la figura, la mayoría de las cámaras llevan un chip de memoria interno por el que pasan nuestras fotos antes de grabarse en la tarjeta de memoria. Ese chip (el buffer) permite que podamos disparar en ráfaga sin tener la limitación de velocidad de la tarjeta de memoria (el buffer es muchísimo más rápido que la tarjeta). De hecho, nuestra cámara podría (en principio) hacer un número limitado de fotos y guardarlas en dicho chip sin utilizar para nada la tarjeta de memoria externa. Sin embargo, esa memoria es volátil y perderíamos la información al apagar la cámara. Por ello, las cámaras intentan volcar cuanto antes todas las fotos a las tarjetas externas.

A mayor número de megapíxels, mayor debe ser el tamaño del buffer. Pero su tamaño es siempre limitado, y todas las cámaras reflex llegan a un punto en que los disparos en ráfaga se ralentizan.

Ese momento se da cuando el buffer está lleno y es necesario ir vaciando a la tarjeta conforme entre la información. En ese momento (y sólo en ese momento), la cámara comienza a funcionar a la velocidad de la tarjeta, una velocidad que como hemos dicho es mucho más lenta.

Muchos de vosotros habréis notado que la luz que indica que la cámara está escribiendo en la tarjeta de memoria (esa que sirve para saber que NO se puede apagar la cámara hasta que termine) sigue encendida a veces un buen rato tras terminar de hacer fotos. Lo que sucede es que el buffer está vaciándose y grabando las fotos que hemos hecho en la tarjeta.

Las prestaciones del buffer se ven seriamente afectada si (como debiéramos) estamos haciendo las fotos en RAW por lo que es de esperar que nuestra cámara no dispare tan rápidamente (o pueda hacer tantas fotografías seguidas) como cuando lo hacemos en jpg. Personalmente, cuando necesito gran velocidad de disparo, cambio a jpg hasta que termino para luego devolver la cámara a jpg+raw.

Pero en definitiva, salvo que seamos fotógrafos con necesidades de disparo de ráfaga elevadas, seguramente con el buffer de la cámara nos sirva, y por tanto cualquier tarjeta cumpla con creces. Si, como es mi caso, tenemos una cámara con muchos megapíxeles (la D800) ni siquiera la más veloz de las tarjetas podrá hacer frente al aluvión de datos que se le viene encima. Y en cualquier caso, seguramente tenga mucha más influencia el cuerpo (la cámara) que la tarjeta en toda esta historia. Consecuencia: no merece la pena comprar las tarjetas super-rápidas (y también super-caras).

Otra cosa distinta es el video. Las nuevas cámaras son capaces de grabar video de manera muy profesional a 1080p. En este caso no hay buffer que valga y la velocidad de la tarjeta es crítica para poder soportar el flujo constante de datos que supone la grabación de video. Sin embargo, existen tarjetas muy económicas cuya velocidad permite perfectamente grabar video y eso debería ser más que suficiente.

En concreto yo recomiendo siempre dos marcas (con independencia de que haya más marcas que den buenos resultados):

  1. Trascend: Calidad/precio es de lo mejor que podemos encontrar. Dan pocos o ningún problema si las tratamos correctamente y son baratas: Transcend – Tarjeta de memoria SDHC 32 GB
  2. Sandisk: No en vano son los inventores del formato y de alguna manera la marca “premium”. Obviamente esto se paga: Sandisk Ultra SDHC Class 10 – Tarjeta de 32 GB.
La tarjeta Trascend de 32Gb y Clase 10. Una excelente alternativa por su relación calidad/precio
La tarjeta Trascend de 32Gb y Clase 10. Una excelente alternativa por su relación calidad/precio

Los más observadores ya se habrán dado cuenta que ambas tarjetas enlazadas son de Clase 10 (ese pequeño circulo con un número que hay junto al logo de SD). Con independencia de cuantos “ultra”, “professional”, “mega-super-fast” tengan las tarjetas que veamos, ese pequeño número nos garantiza una velocidad de transferencia mínima, que en este caso significa que soporta video HD (1080p). Es decir, lo que nosotros queríamos.

Las mismas recomendaciones pueden hacerse para una tarjeta CF (el otro tipo más utilizado en cámaras digitales). Estas tarjetas son de mayor tamaño,robustez y posiblemente rapidez y siempre parecen aportar un plus de seguridad (en la práctica yo no he tenido problemas con ninguna de las dos tecnologías). A cambio, son algo más caras:

En alguna ocasión me han preguntado qué es mejor en una cámara: tarjeta CF o SD. Personalmente prefiero la CF por las razones expuestas anteriormente (al fin y al cabo aunque son más caras, en el precio global de una cámara es una diferencia mínima). Sin embargo nunca eligiría una cámara por el tipo de tarjeta que lleva.

Otra cosa muy distinta son aquellas cámaras que permiten llevar dos tarjetas simultáneamente, lo que nos permitirá tener copias de seguridad de las fotos que hagamos directamente sobre la marcha. Sin embargo esta opción tan sólo está disponible en modelos de gama alta, por lo que no merece la pena obsesionarse con ella.

Una vez tenemos nuestra tarjeta hay que seguir 3 reglas para intentar minimizar las posibilidades de perder fotos:

1. Formatear la tarjeta cada vez que la vaciemos en el ordenador

La mayoría de las pérdidas de información suceden cuando hay archivos que se corrompen o tablas de partición que fallan. Si borramos los archivos desde el navegador del ordenador y no la formateamos nunca, estamos pidiendo a gritos que falle en algún momento.

2. Formatear siempre la tarjeta desde la cámara en la que vayamos a usarla

Podríamos juntar esta regla con la primera, pero es tan importante que merece un lugar para sí misma. Pese a que pueda parecer lo mismo, es importante dejar que la cámara prepare la tarjeta para dejar las fotos sin problemas. Si cambiamos la tarjeta de cámara sin duda hay que vaciarla antes y formatearla nada más introducirla en la cámara. Si juntamos esta regla con la regla 1, cada vez que copiemos las fotos al ordenador de manera definitiva formatearemos la tarjeta desde la cámara.

3.Transferir las fotos con un lector de tarjetas externo BUENO
Personalmente no tengo nada contra utilizar la cámara para transferir las fotos al ordenador usando un cable USB. No creo que sea mucho más peligroso que usar un lector externo. Sin embargo, si se apaga accidentalmente la cámara podría dar problemas y la velocidad posiblemente sea menor que con un lector dedicado: Lector de tarjetas de memoria Lexar Professional (USB 3.0).

Además, algunas marcas como Nikon han empezado a solicitar que la transferencia se haga a través de un software propietario por lo que ya no actúan como un disco externo del sistema operativo. Personalmente no soporto este tipo de software, lo que unido a la comodidad, rapidez, seguridad y precio de un buen lector de tarjetas (como el que os recomiendo de Lexar) hace ya algo más de un año que empecé a utilizarlo para todas mis transferencias de archivos.

Para nada os recomiendo el uso de lectores sin marca, de estos que nos regalan como productos de merchandising. No sólo pueden corromper nuestros archivos sino que pueden dañar físicamente las tarjetas. Esto no quiere decir que no funcionen. Pero yo no les confiaría ninguna foto a la que le tuviera cierto aprecio.

Un buen lector externo de tarjetas de memoria puede resultar de gran ayuda
Un buen lector externo de tarjetas de memoria puede resultar de gran ayuda

¡Hacer copias de seguridad!

No tienen mucho que ver con las tarjetas, pero sí con la gestión de archivos. De nada sirve copiar las fotos a un único disco duro que puede morir, también, como las propias tarjetas. Por ello, mientras sólo tengamos una copia de los archivos no es buena idea borrar las tarjetas. Lo mejor es automatizar la copia de seguridad de nuestro ordenador para que una vez volcadas las fotos, podamos dormir tranquilos.

Seguramente las opciones de copias de seguridad merezcan una o varias entradas aparte, pero no puedo cerrar esta sin enfatizar lo importante que es que tengáis vuestras fotos al menos en dos discos duros distintos. De lo contrario de nada servirá todo lo dicho anteriormente en este blog en lo relativo a la fotografía. No seríais los primeros en tener que pagar una pequeña fortuna a alguna empresa de informática forense para que recupere archivos de todo tipo, incluidas las fotos.

Hace 10 años, con mi primera cámara digital, estuve a punto de perder unas fotos debido a un fallo del sistema tarjeta SD/cámara/lector barato. Desde entonces no he tenido ni un solo incidente (toco madera) después de decenas de miles de fotos. Estoy convencido que seguir los pasos y recomendaciones de esta entrada os puede ayudar a que tampoco vosotros tengáis problemas.

Las novedades en Photoshop CS6 (II)

Quedaba pendiente una segunda parte a nuestro primer post detallando las novedades de CS6. Lo cierto es que por unas cosas o por otras no habíamos podido volver a la lista de novedades. En la primera entrada hacíamos una valoración global del programa, por lo que ahora es necesario entrar en detalle:

1.- Espacio de trabajo
Tal y como adelantábamos, el espacio de trabajo de Photoshop es completamente nuevo y cambia algunas de las cosas a las que estábamos acostumbrados desde siempre. El panel de propiedades crece en importancia y la barra de aplicaciones desaparece para dar más espacio (una barra a la que personalmente nunca le encontré utilidad alguna, salvo lanzar el Bridge, aunque ocupaba espacio vertical, cada vez más vital)

La barra de aplicaciones en Photoshop CS4. Una barra de utilidad muy discutible

2.- Nuevo motor gráfico
Una de esas cosas que no se ve, pero se siente. El nuevo motor de gráficos Mercury (MGE) de Photoshop utiliza la tarjeta gráfica y los protocolos OpenGL y OpenCL. Esto resulta en una previsualización casi inmediata de herramientas como la transformación libre, el Warp, el Puppet Warp (cuya traducción al español es tan mediocre que nunca recuerdo), Licuar y los efectos de iluminación (también rediseñados en CS6).

La diferencia en aquellos ordenadores equipados con una buena gráfica se nota hasta en detalles como el zoom del programa, pero evidentemente todo esto puede llegar a ser hasta una desventaja para ordenadores sin una buena tarjeta gráfica.

3.- Tooltips
En varios comandos (como la herramientas mover o recortar o el comando transformación libre) el cursor del ratón mostrará información util mientras las usamos (tamaño, ángulo, etc.). Esta información aparece incluso cuando cambiamos el tamaño del pincel mediante atajo.

4.- Auto-guardado y guardado en segundo plano
Por fin Photoshop incluye la posibilidad de auto-guardar los documentos. Algo que era difícil de explicar a los usuarios de Office, era que en el poco previsible evento de que el programa se quedara colgado, todo lo que no hubieramos guardado se perdería. Ahora es posible configurar el auto-guardado de Photoshop.

Por otra parte, con el incremento del tamaño de los ficheros, Photoshop CS6 posibilita que sigamos trabajando mientras el documento (una versión del mismo al menos) se guarda en segundo plano. De esta manera, no tenemos que parar mientras generamos una copia de seguridad.

5.- Bridge de 64 bits
Nunca he sido un gran fan de Bridge, ni de su hermano pequeño MiniBridge (no, no es un chiste de Austin Powers). Sin embargo, algunos fotógrafos lo utilizan como parte de su flujo de trabajo organizando fotos y carpetas (personalmente prefiero Lightroom). En esta versión Bridge pasa a tener 64 bits y gana algo de agilidad, aunque a costa de que Photoshop solo funcione en 64 bits en Mac (lo que no es una desventaja, porque la velocidad es notablemente superior. Si tu Mac no lo soporta, seguramente no merezca la pena actualizar a CS6).

6.- Edición de video
Otra más de estas funciones que no acabo de entender en Photoshop (que siempre ha sido un programa de edición de mapas de bits estáticos). Hasta ahora Photoshop incluía edición de video en la versión Extended pero ahora lo hace en la Standard.

Personalmente prefería los programas exclusivamente dedicados a la edición de video, si bien es cierto que para los que dominamos PS sea una manera muy rápida de obtener grandes resultados. La posibilidad de aplicar capas de ajuste y filtros parece demasiado apetitosa como para no probar.

7.- Herramientas parche y mover según el contenido
En las últimas versiones Photoshop ha ido mejorando sus herramientas en función del contenido (como el relleno en función del contenido). Aunque nunca lo totalmente “automático” funciona como queremos, siempre puede venir bien que Photoshop intente rellenar zonas nuevas con la información que las rodea. En esta ocasión nos deja parchear y mover objetos rellenando con esta tecnología.

7.- Nuevos contornos y rellenos para las capas de forma
Las capas de forma (la alternativa para dibujar rectángulos o círculos en Photoshop de manera vectorial) eran muy limitadas hasta ahora. En CS6, podemos editar el relleno de las formas y el contorno (incluso con líneas discontinuas) así como alinearlas. Los que vengan de Illustrator o InDesign están de enhorabuena.

8.- Nuevas herramientas de desenfoque
Si algo aparece regularmente en casi cada nueva versión de Photoshop son herramientas de desenfoque. En CS6 el énfasis está claramente en dotar de nuevas herramientas creativas a los fotógrafos con los desenfoques de campo, iris y el tilt-shift (que curiosamente ya enseñábamos a reproducir en nuestros cursos desde hace unas cuantas ediciones)

8.- Filtro adaptativo de gran angular
Nuevamente una herramienta enfocada a los fotógrafos. Si hace un par de versiones ya aparecía el fantástico filtro de corrección de lente, este filtro se dirige específicamente a los ojos de pez y a los angulares más extremos.

9.- Nueva versión de Camera Raw
Aunque ya apareció con el Lightroom 4, la nueva versión de Camera Raw sigue mejorando las posibilidades de revelado de nuestros archivos RAW. Una de las muy buenas razones para disparar en RAW (un mismo archivo seguirá mejorando conforme los señores de Adobe actualicen sus motores de Camera RAW).

10.- Mejoras en los pinceles / filtro de pintura al óleo
El uso de los pinceles no ha sido nunca mi fuerte en Photoshop. Sin embargo, he de reconocer que hay gente que es capaz de hacer auténticas maravillas con ellos. CS6 incorpora un nuevo aerógrafo que se comporta de manera más real, y también un pincel que se desgasta con el uso. Para los menos hábiles como yo, el nuevo filtro de pintura al óleo nos permitirá intentar convertir una foto en un cuadro de manera casi automática (con todas las limitaciones de un proceso casi automático).

11.- Filtrado de capas
Las capas es otro de los aspectos básicos que sufren mejoras en CS6. En concreto alguien por fin se ha dado cuenta que a veces el número de capas de un archivo crece hasta las decenas y han introducido la posibilidad de filtrarlas y ocultarlas de acuerdo a diversos parámetros (nombre, tipo de capa, etc.). La utilidad de estas mejoras dependerá del número medio de capas en nuestros archivos así como la capacidad de incorporar estas ventajas en el flujo de trabajo.

12.- Mejoras en texto
Otra de las herramientas básicas que estaba pidiendo mejoras a gritos era el texto. Para intentar incrementar la productividad de esta herramienta, Photoshop permite ahora guardar las opciones más utilizadas. Además Photoshop permite ahora convertir el texto en contornos o formas, e incluso genera un “lorem ipsum” automático.

Conclusión

Una nueva versión de Photoshop es siempre una invitación a la actualización. Los usuarios habituales deben contrastar si las mejoras introducidas son suficientes como para realizar el gasto de la actualización. Este gasto también dependerá de la última versión comprada, por lo que no hay una respuesta única a la pregunta “¿Debo actualizarme a CS6?”.

Personalmente creo que la nueva versión se hace muy fácil de utilizar y a mí me reporta una mayor velocidad en algunas acciones que repito mucho. Pero claro, dado que yo siempre tengo que tener la última versión para impartir mis cursos, mi proceso de toma de decisiones no sirve para esta entrada, por lo que cada uno deberá decidir si actualiza o no.