GPS para réflex Nikon. Georreferencia tus fotos por poco dinero.

Parece mentira, pero después de gastarse miles de euros en una cámara, uno se pregunta por qué las reflex digitales de gama alta no tienen un GPS incorporado. Con la aparición de los smartphone, es cada vez más habitual georreferenciar las fotos para saber en qué lugar del planeta se han tomado. Para los que hacemos mucha fotografía de viaje es genial saber exactamente dónde se encuentra aquel restaurante nada turístico de Nueva York en el que acabamos después de perdernos un par de horas o aquel pueblecito perdido del Pirineo con unas vistas espectaculares.

Una foto georreferenciada nos permite recordar dónde capturamos cada imagen. Bicicletas en Pienza (mostrado en flickr)

Además, para mayor indignación de los usuarios de cámaras réflex, existen ya muchas «point and shoot» (cámaras pequeñas) con el GPS incorporado. Curiosamente las cámaras de un perfil menos «profesional» son aquellas que tienen más probabilidades de contar con un chip localizador. Y lo mismo sucede con las reflex, algunas de ellas (como la Canon 6D) ya cuentan con GPS, pero sus hermanas mayores no.

Por ello, para algunos de los usuarios de DSLR de gama alta de Nikon resulta importante encontrar una solucíon compatible. Nikon nos presenta una solución, pero por desgracia es poco elegante y práctica. El Nikon GP1 es caro, engorroso, poco práctico y encima queda feo en la cámara. Se monta en la zapata del flash, pero aparte necesita un cable al conector de 10 pines de la cámara.

La unidad de GPS Nikon GP1. Una alternativa poco elegante para georreferenciar las fotografías.

Por eso, hace tiempo me la «jugué» y pedí un emisor/receptor para GPS bluetooth para mi Nikon D300. Era el AOKA AK-4NII y lo que hacía era conectarse por bluetooth a un receptor GPS? No sé si lo recordaréis pero no hace mucho, se utilizaban estos receptores GPS para conectarlos al móvil por bluetooth y poder usar sistemas de navegación (antes de que los smartphone vinieran con GPS).

Lo mejor del cacharrillo es que se acopla a la cámara y uno puede virtualmente olvidarse que lo lleva colocado, con lo que las fotos se van georreferenciando sin prácticamente darse cuenta. El aspecto, colocado es absolutamente discreto (especialmente en cámaras profesionales o con grip -ver en la parte superior derecha)

El AK-NII colocado en varias cámaras Nikon

Sin embargo es cierto que el tener que estar pendiente de la batería del receptor externo GPS (se carga por USB) es un tanto engorroso y por eso la solución está lejos de ser perfecta.

Hace poco AOKA anunciaba el AK-G, una cajita casi idéntica al AK-NII pero que ya incorpora el chip GPS, por lo que no es necesario ningún aparato adicional. El invento cuesta tan solo 79 dólares en Amazon.com, por lo que frente a los más de 250 del GP1 de Nikon, nos encontramos nuevamente ante una decisión fácil de tomar.

El AOKA AK-G. Una unidad de GPS integrada para Nikon DSLR

Además, por una módica cantidad adicional, AOKA nos facilita también un disparador remoto por cable que se conecta con un mini-jack a la unidad de GPS para disparar la cámara (ya que el GPS utiliza y bloquea el conector de 10 pines que se utiliza con este fin, por lo que no es posible utilizar simultáneamente los disparadores convencionales).

Queda por ver cuál es el consumo de batería de esta nueva unidad (el anterior por bluetooth tenía un consumo casi despreciable, y tan solo había que cargar independientemente la unidad externa de GPS). Con el nuevo modelo será la batería de la cámara la que alimente todo el circuito. Sin embargo, con las nuevas baterías (las nuevas cámaras consumen mucha batería en modo video y Live View, y las baterías actuales tienen más capacidad) y los circuitos GPS cada vez más eficientes, no veo porque esto deba ser un problema.

Sin duda, una de las soluciones más elegantes que yo haya visto para georreferenciar con las reflex Nikon de gama alta.