Fotografía: El Japón de los cerezos

Es cierto que no he actualizado Pixelando desde hace tiempo, pero sin duda tengo una buena excusa: un viaje a Japón en el que pude constatar en todo su esplendor la floración de los cerezos, lo que supone todo un fenómeno cultural. Sin duda, una buena oportunidad para poder compartir alguna foto que otra con todos los pixelandos.

Japón es un país apasionante, con una cultura milenaria muy distinta a la nuestra, pero ciertamente apasionante. En Japón se come de maravilla, la gente es extremadamente ordenada y respetuosa y sin duda se trata de un país al que no me canso de volver. Una de las grandes ventajas de ir a Japón es que no hay peligro alguno en llevar todo nuestro equipo fotográfico. Se trata sin duda del país con mayor densidad de trípodes y monopiés que he visitado y es más que habitual ver a amateurs con cuerpos y objetivos de la máxima calidad.

Alta densidad de fotógrafos en un puente de Kyoto con los cerezos en flor (Nikon D800, 14-24mm, f 9.0)

Alta densidad de fotógrafos en un puente de Kioto con los cerezos en flor (Nikon D800, 14-24mm, f 9.0)

En la fotografía adjunta se puede ver cómo tras haber parado un momento para hacer una buena foto de los cerezos en Kioto, el puente se pobló con 3 fotógrafos con trípode y uno más en el lateral izquierdo del puente. Fuera de la imagen, y segundos después, aparecieron dos fotógrafos más.

Hay que reconocer que algunas de las imágenes que se pueden conseguir en Japón en primavera con los cerezos en flor son ciertamente impresionantes. En este caso, el puente sirvió de clara inspiración y un revelado rápido en Lightroom hizo el resto:

Puente y jardín de un templo en Kioto (Nikon D800, 24-70mm, f6.3)

Puente y jardín de un templo en Kioto (Nikon D800, 24-70mm, f6.3)

Los templos de Kioto, y especialmente sus jardines fueron una constante fuente de inspiración para conseguir algunas de las imágenes más bellas que estos deditos torpes han conseguido sacar de una cámara de fotos. El tándem Nikon D800 con los zoom pata negra de la casa (14-24mm y 24-70mm) demostraron lo fácil que resulta capturar grandes imágenes si se tienen ciertas nociones de cómo hacerlo.

Jardín y templo en Kioto (Nikon D800, 24-70mm, f 7.1)

Jardín y templo en Kioto (Nikon D800, 24-70mm, f 7.1)

Pero no todo han de ser cerezos. Un bosque de bambú puede también ofrecernos instantáneas atractivas. En este caso se trataba de una pequeña parte accesible de dicho bosque repleta de turistas. Hubo que buscar una perspectiva que eliminara la presencia humana y transmitiera la grandiosidad del bosque. Nuevamente el revelado fue fundamental para sacar partido al gran rango dinámico de la D800.

Bosque de bambú Arahisyama cerca de Kioto (Nikon D800, 14-24mm, f2.8)

Bosque de bambú Arahisyama cerca de Kioto (Nikon D800, 14-24mm, f2.8)

Hubo mucho más en el viaje a Japón. Espero poder contar pronto mi maravillosa experiencia (la segunda) en el centro Nikon en el barrio de Ginza en Tokio. Hasta entonces, me despido con alguna otra foto del viaje en esta pequeña galería que espero disfrutéis.

 

 

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Acerca de qcabrera

Me llamo Enrique Cabrera Rochera. Soy ingeniero industrial de profesión y Catedrático de mecánica de fluidos en la Escuela de Ingenieros Industriales de la Politècnica de València. Desde hace 25 años me interesan el Photoshop, la imagen digital y la fotografía, y desde hace 15 imparto cursos relacionados con estos temas en la UPV. En ellos, cientos de alumnos han aprendido a utilizar Photoshop y sacar mayor partido a su cámara digital.