Modo de Prioridad Combinada – Cómo hacer fotos en modo manual con ISO automática

Ya comenté en mi entrada sobre mi experiencia fotográfica en Sudáfrica que había redescubierto el modo Manual para tomar el control absoluto de las fotos que realicé. He de reconocer que en aquel momento me sentí un poco avergonzado. Por una parte, llevo diciendo a los alumnos de mis cursos que el modo manual, pese a ser el utilizado por muchos profesionales y el enseñado en la formación más académica de la fotografía, no es un modo para el aficionado. Y yo lo soy. Por otra, reconocer públicamente que no había explorado esa posibilidad cuando me dedico a aconsejar a la gente cómo utilizar su cámara me parecía poco serio.

Sin embargo, un reciente post invitado en Nikon Rumors  me devolvió la autoestima. En la entrada, publicada tan sólo unos días después de mi regreso, el fotógrafo Steve Perry explicaba precisamente la técnica que yo había descubierto y que él mismo descubre como su favorita. El hecho de que lo presentara como una técnica «especial» me hizo pensar que tal vez su aplicación no era tan obvia.

De hecho, no se trata en el sentido estricto del término de un modo Manual, sino lo que he bautizado como modo de prioridad combinada. No es que pretenda pasar a la posteridad bautizando un modo, pero realmente no se trata del modo Manual que se enseña en los manuales básicos de fotografía.

Como bien saben nuestros pixelandos (y si no deberían acudir a nuestros cursos) el modo Manual es aquel en el que libremente podemos elegir tanto la velocidad de obturación (lo rápido que se hace la foto) así como la apertura del diafragma (cuánto abre el objetivo para dejar entrar la luz). Tradicionalmente, esto significaba libertad total y la única interacción de la cámara era indicarnos si la combinación apertura/velocidad resultaría en una toma bien expuesta.

El visor de la Olympus OM-1. El pequeño indicador mostraba si la combinación apertura/velocidad resultaba en una exposición correcta de la foto

El visor de la Olympus OM-1. El pequeño indicador mostraba si la combinación apertura/velocidad resultaba en una exposición correcta de la foto

Así aprendí yo con mi Olympus OM-1, en la que tan sólo era posible hacer fotos en Manual. Cambiando apertura y/o velocidad, había que conseguir que la aguja analógica quedara entre el + y el -, indicando el fotómetro una exposición correcta.

Sin embargo, en las nuevas cámaras el modo Manual (tal y como he discutido en varias ocasiones con alumnos del curso) no es tan «manual» como uno esperaría. En concreto, si el ISO Automático está habilitado, la cámara intenta de manera «inteligente» que las fotos queden bien expuestas. Así, ante una foto que con una apertura y obturación determinadas quedaría subexpuesta, la cámara sube el valor de la ISO hasta que la foto queda perfecta.

Este modo está disponible en las Nikon, y en algunas de las Canon más caras. En otras marcas será necesario comprobar si tienen la función ISO Automática y si se combina con la manual.

La ventaja del modo de prioridad combinada (sobre todo en cámaras con dos ruletas selectoras) es la posibilidad de cambiar apertura y/o velocidad sin quitar el ojo del visor. La cámara se encargará de la correcta exposición de la foto y nosotros podemos pensar tan sólo en la velocidad necesaria y la profundidad de campo que nuestra foto necesita. Una simple mirada a la ISO resultante nos dirá con qué calidad estamos realizando la foto. Es decir, nos permite decidir como en Manual velocidad y apertura, pero nos garantiza una correcta exposición vía ISO.

Utilicé este modo en la mayor parte de mis fotografías de safari en Sudáfrica y debo decir que aunque nunca lo había usado y me lo encontré casi de casualidad, me resultó muy intuituvo y casi sin curva de aprendizaje.

Durante mis salidas de safari aprendí a exprimir el 80-400 que llevaba conmigo. Su sistema de estabilización VRII me permitió apurar (y mucho) la velocidad de obturación. Así, me salté muchas veces y de largo la regla de poner una velocidad 1/distancia focal.

En esta imagen sin embargo, necesitaba congelar las gotas de agua con las que el elefante se estaba refrescando. Quería una apertura de máxima calidad (la duda en este objetivo entre f5,6 y f8) pero una velocidad elevada (en este caso dos milésimas de segundo). El sol del mediodía hizo que mi D800 tan sólo tuviera que elevar la ISO a 250. Un valor que proporciona una calidad casi perfecta (la ISO mínima en la D800 es 100).

En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400. f5,6 - 1/500 segundo. ISO 250

En el estanque. Nikon D800. Nikkor 80-400 (a 400mm). f5,6 – 1/500 segundo. ISO 250

En la siguiente foto, mis compañeros de vehículo pudieron comprobar por qué un modo automático no sirve. La escena ocurrió en noche cerrada y el fotómetro de la cámara se empeñaba en sobreexponer las dos zonas de interés de la foto. Todos los que llevaban la cámara en automático veían veladas las dos zonas más luminosas de la foto.

Dado que el modo de prioridad combinada no nos permite subexponer una foto cambiando valores de prioridad y apertura (la ISO se encarga de hacerlo), tuve que compensar la exposición a -3 pasos, de manera que las luces que alumbraban al leopardo en lo alto del arbol, y la hiena que le acechaba (esperando los despojos de la presa del leopardo) bastaran para exponer.

En este caso fue necesaria la máxima apertura de f4,5 (a 80mm). Dado que previamente había establecido un valor máximo de ISO de 6400, la velocidad quedó en 1/80, lo que correspondía a la focal elegida y era más que suficiente para una imagen nítida. El procesado con reducción de ruido arroja una imagen muy usable.

Al acecho. Nikon D800. Nikkor 80-400. f4,5 - 1/80 segundo. ISO 6400

Al acecho. Nikon D800. Nikkor 80-400 (80 mm). f4,5 – 1/80 segundo. ISO 6400. -3EV

Es reconfortante llegar a las mismas conclusiones que fotógrafos más experimentados. Lo cierto es que el modo de prioridad combinada (Manual + ISO Auto) es una excelente opción para fotografía de animales o de deportes en las que necesitamos control total y rápido de profundidad de campo y de velocidad de obturación. Elegir la ISO máxima que podemos asumir será un factor clave.

Para que se comprenda mejor la técnica, os dejo con el video de Steve Perry (puede ponerse con subtítulos en español).